Últimas noticias

“¡Viva la Pepa!”

Foto: CCOO

A continuación, por su actualidad e interés, publicamos un artículo de opinión enviado por Javier Ojer, de CCOO de Policía Foral

Ahora es el momento porque hay dinero encima de la mesa. Ese es el resumen,  o si me lo permiten, la zanahoria con la que algunos embelesaron a decenas de  policías –forales y locales-, amén de algún grupo parlamentario, para lograr eso que se  llama la paz social. Estábamos en el año 2018. Dinero aspuertas –decían aquellos para calmar a la bestia. La consejera de Interior de entonces, María José Beaumont, y  su equipo lo proclamaban a los cuatro vientos. Había que sacar adelante la Ley de  Policías de Navarra, y para ello, cinco millones de euros no venían nada mal. 

Ya por aquel entonces algunos decíamos que esas proclamas eran falsas y  difícilmente se plasmarían en un aumento retributivo para la gran mayoría del colectivo  policial. Pero es que ya en 2017, un año antes, el trabajo realizado por CCOO, ELA y  UGT conseguía echar al traste la primera tentativa Beaumont de sacar adelante un  proyecto de ley que echaba por tierra muchos de los derechos laborales de los policías  y las policías. Un año después, la insistencia de dos sindicatos corporativos de Policía  Foral, y algún otro de policía local, conseguía que se aprobara la segunda tentativa  Beaumont de la mano de una proposición de ley impulsada por Geroa Bai y EH Bildu, y  apoyada por UPN. Era noviembre de 2018. La zanahoria empezaba a degustarse por  muchos policías. Llegaba el dinero. Nada más y nada menos que cinco millones de  euros para hacer de Policía Foral, la referencia en Navarra. El problema es que algunos  decíamos entonces que la zanahoria era simplemente eso, una zanahoria difícilmente  comestible. No nos equivocábamos. 

Recuerdo una performance que se realizó frente a la sede del legislativo. Tres Reyes Magos se plantaban frente al Parlamento para regocijo de unos y asombro de otros. Es curioso lo ilusionante que puede ser esperar la llegada de los de Oriente la  noche del 5 de enero. La del 2019 no llegaron. La del 2020 tampoco. Por lo que  sabemos, tampoco llegarán la del 2022. ¡Y lo que te rondaré…¡ Después de tres años,  algunos despertarán del letargo al que se les ha sometido y se toparán con la triste  realidad. El año que viene los Reyes Magos tampoco pasarán por Beloso Bajo, quizás  sí por Beloso Alto. Es lo que tienen las alturas. Los famosos cinco millones de la  Beaumont ni estaban en 2018 ni se les espera. Esa es la realidad. Lo dijimos entonces  y lo reiteramos ahora. Frente a promesas retributivas falaces e increíbles, nosotros  defenderemos condiciones de trabajo dignas. 

Recuerdo muchos de los titulares de prensa de 2017 y 2018 a colación de la Ley  Beaumont. Dimisiones de mandos policiales por un reglamento que, según  denunciaban, iba a hacer ingobernable la Policía Foral. Un reglamento que semanas después de aprobaría bajo las críticas de algunas agrupaciones sindicales y ciertos  mandos policiales. Un reglamento que pronto fue recurrido en los juzgados por unos y  otros, y que ahora ha sido anulado por un defecto de forma, dejándolo sin efecto. Un  reglamento anulado, ingobernable a tenor de lo que recogen las crónicas de la época, que ahora, tras una serie de deliberaciones jurídico-políticas, va a adquirir el rango de  ley, previo paso por una caja de más de cuatro millones Sí, un reglamento que tenía el  rango de decreto foral que pasa a ser una nueva ley. Se aprobará previsiblemente el  próximo 18 de este mes, así que, al día siguiente, el 19, tendremos una nueva Ley que  regulará incomprensiblemente condiciones laborales al margen de la negociación  colectiva. Todo un logro. Tendremos ya nuestra Pepa particular. 

Resulta curioso el hecho de que lo que iba a ser ingobernable adquiera firmeza  de ley, y ahora los que se alarmaban por esto den la callada por respuesta. En buena  lógica y coherencia, la nueva ley será igual de ingobernable que el decreto foral. Espero  ansioso una nueva representación de uniformados denunciando públicamente esta  situación. Vayan preparando sus micrófonos y sus cámaras. El espectáculo va a  comenzar. Pero créanme, no será así. Y no lo será porque todo el show que se creó en  torno a la actual Ley de Policías de Navarra solamente buscaba una cosa: cambiar todo  para que todo siguiera igual. Poderoso caballero es don Dinero, que decía aquél. 

Dos años y medio después de la aprobación de la Ley de Policías, nada de  nada. Quienes la impulsaron, callados. Quienes dijeron que había dinero y que había  que aprovechar el viento del sur, callados. Aquellos periodistas que, cerca del gobierno  de entonces empujaban para que se aprobara, callados también. Y mientras tanto, la  tropa, siempre disciplinada, siempre predispuesta al trabajo, siempre expectante,  siempre demasiado crédula. ¡Viva la Pepa!”

Javier Ojer Alonso 

Comunicación CCOO Policía Foral”

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.