Parlamentarios de cinco grupos —PSN, EH Bildu, Geroa Bai, PPN y Contigo-Zurekin— han visitado hoy las instalaciones del Barnahus, el nuevo centro de atención integral a niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual que abrirá sus puertas el próximo 4 de mayo en Navarra. La delegación fue recibida por Maite Arenaza, directora general de Justicia del Gobierno de Navarra, y María Muñiz, psicóloga forense y coordinadora del centro.
El nombre proviene del islandés y significa literalmente "la casa de la infancia". El modelo, reconocido a nivel europeo, parte de una premisa clara: que un menor víctima de agresión sexual no tenga que enfrentarse a múltiples entrevistas en distintos entornos institucionales, un recorrido que en demasiadas ocasiones genera una segunda victimización.
Un espacio diseñado para que el niño no sienta que está en una institución
El centro atiende a niñas y chicas de 3 a 15 años y a niños y chicos de 3 a 17 años, así como a menores con discapacidad. A partir de los 16 años, las chicas son derivadas al CAIVS. El diseño del espacio forma parte deliberada del proceso terapéutico: techos de madera abuhardillados para dar sensación de hogar, salas decoradas según la edad de cada menor y una cocina anexa que se utiliza también durante los tratamientos psicológicos.
El centro cuenta además con salas habilitadas para realizar pruebas preconstituidas —las declaraciones ante el juez— de modo que el menor no tenga que acudir al Palacio de Justicia, un entorno que las responsables del centro describen como "mucho más hostil".
Justicia, sanidad, servicios sociales y policía, bajo el mismo techo
La filosofía del Barnahus es la coordinación interinstitucional. Todos los sistemas implicados —justicia, servicios sociales, sanidad, fuerzas policiales y atención psicológica— trabajan de forma conjunta desde un único espacio. Ante la sospecha de una agresión, los profesionales implicados realizan una derivación formal al centro, aunque las familias también pueden acudir directamente. Una vez recibido el caso, el equipo elabora un plan de actuación conjunto priorizando que la mayoría de las intervenciones se realicen en el propio Barnahus.
En 2025 fueron atendidos en Navarra 78 menores víctimas de agresión sexual.







