Pamplona Actual

Navarra estrena un nuevo decreto de convivencia escolar que expulsará de su centro a los alumnos acosadores

El documento, que sustituye al vigente desde 2010, prioriza el enfoque restaurativo frente a la sanción y regula por primera vez la salud mental y el malestar

  • Presentación decreto foral de convivencia

El Departamento de Educación del Gobierno de Navarra presentó este miércoles el nuevo Decreto Foral de Convivencia para los centros educativos públicos y privados concertados no universitarios de la comunidad, fruto de más de dos años de trabajo con la comunidad educativa. La norma, que aún debe pasar por el Consejo Escolar de Navarra y ser aprobada por el Gobierno foral, introduce cambios sustanciales respecto al decreto que lleva en vigor desde 2010 y que hasta ahora regulaba la convivencia en las aulas navarras.

La medida estrella: expulsión definitiva para los acosadores

La novedad más llamativa del nuevo decreto es la posibilidad de acordar el traslado definitivo de centro para el alumnado que participe como agresor en situaciones de acoso o ciberacoso, así como para quienes cometan agresiones especialmente graves contra cualquier miembro de la comunidad educativa o incurran en violencia contra las mujeres o maltrato entre iguales. La medida, según el Departamento, no tiene un carácter punitivo como fin en sí mismo, sino que busca proteger a las víctimas y facilitar su recuperación emocional en su entorno habitual.

De la sanción a la restauración

El decreto apuesta por un cambio de modelo: frente al enfoque sancionador tradicional, la nueva norma sitúa las prácticas restaurativas en el centro de la gestión de conflictos. Cada centro deberá contar con un plan de convivencia propio y un equipo específico, y el alumnado tendrá un papel activo en los procesos de mediación y en las aulas de convivencia. Se establecen además nuevos protocolos para intervenir de forma ágil en casos de acoso, ciberacoso y violencia de género.

La presidenta del Consejo Escolar de Navarra, Alicia Ruiz, que abrió el acto de presentación, lo resumió con claridad: el nuevo decreto supone "un cambio cultural dentro de los centros" para que la restauración de la convivencia sea la norma y no la excepción, y abogó por "recuperar la autoridad pedagógica desde el respeto mutuo".

Salud mental y nuevas violencias, por primera vez en la norma

El decreto incorpora por primera vez la salud mental y el malestar socioemocional como factores con incidencia en la convivencia escolar. Introduce también definiciones específicas de las violencias más habituales en los centros —violencia contra las mujeres, violencia racial o xenófoba, LGTBIfobia y violencia por motivos de discapacidad— y propone formas concretas de intervención para cada una de ellas.

La norma nace avalada por el primer estudio epidemiológico de convivencia escolar en Navarra, coordinado por la catedrática de la UPV Maite Garaigordobil, que puso de manifiesto una alta prevalencia de conflictos, acoso y ciberacoso en todas las etapas educativas. El programa Laguntza, presentado en la jornada por la profesora Olatz Ormaetxea, constituye uno de los instrumentos prácticos sobre los que se apoya el nuevo marco.

El consejero de Educación, Carlos Gimeno, clausuró el acto con una declaración de intenciones: "Garantizar un entorno seguro y libre de acoso, un clima de respeto mutuo, fundamental para optimizar el rendimiento académico y para formar ciudadanos con fuertes habilidades sociales, con empatía y capacidad para resolver conflictos de forma pacífica".

PIE DE FOTO: De izquierda a derecha: la presidenta del Consejo Escolar de Navarra, Alicia Ruiz; la psicoterapeuta y profesora de la UPNA Olatz Ormaetxea; el director del Servicio de Inclusión, Igualdad y Convivencia, Miguel Juan Ibáñez; la jefa de la Sección de Igualdad y Convivencia, Itziar Irazabal; el consejero Gimeno;  la catedrática Maite Garaigordobil; y la consejera Maeztu  

 

 

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN