Alumnado del Centro de Educación Especial El Molino, del Colegio Técnico Carlos III y de Jesuitinas de Pamplona protagonizaron hoy el acto central de la Semana de Acción Mundial por la Educación (SAME) en el Salón de Plenos del Parlamento de Navarra. La campaña, que moviliza a estudiantes y docentes de 124 países bajo el lema Acción por la Educación, centró este año su reflexión en la educación digital en contextos de emergencia.
El presidente de la Cámara, Unai Hualde, abrió el acto alertando de que más de 75 millones de niños y niñas han visto interrumpida su educación a causa de conflictos armados, desastres naturales y otras crisis humanitarias. Hualde aprovechó su intervención para expresar su "firme condena ante el genocidio que se está llevando a cabo en Gaza con el asesinato de miles de menores, barbarie que ahora se está cometiendo también en el Líbano". Definió la educación como "una herramienta estratégica para proteger a la infancia en contextos de crisis, romper ciclos de pobreza y construir sociedades pacíficas".
La brecha digital, hilo conductor del debate
Representantes institucionales y portavoces parlamentarios de todos los grupos coincidieron en señalar la desigualdad en el acceso a la tecnología educativa como uno de los riesgos más urgentes. Patricia Abad, directora gerente del Instituto Navarro para la Igualdad, advirtió de que "si solo algunos niños y niñas tienen dispositivos, conexión o apoyo para utilizarla, la tecnología no reduce la desigualdad, sino que puede hacerla más grande". La concejala de Educación del Ayuntamiento de Pamplona, Aitziber Campión, fue aún más directa: "Lo digital, si no hay equidad, no es una solución, es una nueva frontera de exclusión".
El acto concluyó con la lectura del manifiesto SAME 2026, titulado ¡El mundo arde, la educación no se detiene!, en el que el alumnado participante exigió a los gobiernos planes de preparación ante emergencias e inversión pública suficiente para garantizar el acceso equitativo a la educación digital.








