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Denuncian presiones, boicot y cánticos franquistas por colgar la bandera LGTBIQ+ en la txozna de Gorraiz

La batucada Lafarruka censura la respuesta municipal inicial y la cancelación de un acuerdo por parte de la parroquia en las fiestas.

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Denuncia pública de lo sucedido en Gorráiz

La asociación cultural Lafarruka Batucada, con sede en Sarriguren, ha denunciado públicamente el clima de tensión, las agresiones verbales y el boicot sufridos durante la gestión de la txozna municipal en las fiestas de Gorraiz, celebradas del 11 al 13 de septiembre. La controversia comenzó tras la colocación de una bandera LGTBIQ+ en la barra de la instalación festiva, espacio que había recibido la formación oficial del Ayuntamiento del Valle de Egüés para operar como Punto Violeta frente a agresiones sexistas y LGTBIfóbicas.

Apenas 30 minutos después del lanzamiento del txupinazo, una técnica del área de Cultura, según denuncian desde Lafarruka Batukada exigió la retirada de la enseña alegando que la alcaldía había recibido quejas vecinales y sosteniendo que la normativa prohibía colgar banderas. Sin embargo, tras revisar el pliego regulador —que únicamente prohíbe símbolos partidistas, que atenten contra la dignidad o hagan apología del terrorismo, y que veta expresamente la discriminación por orientación o identidad de género—, el consistorio reconoció la ausencia de amparo legal para imponer la retirada y propuso un "punto medio": mantener el distintivo recogido de día y desplegarlo de noche. Esta propuesta fue rechazada de plano por la agrupación al considerarla una forma de invisibilización.

Tensión nocturna y boicot a la diversidad en Gorraiz

Durante las fiestas, los miembros de la agrupación encargados del servicio sufrieron constantes increpaciones, proclamas de enaltecimiento de la dictadura como "Viva Franco" y la difusión de bulos sobre la obligatoriedad de marcar a la clientela con "sellos gays". Ante el clima de hostilidad vivido en el recinto, la enseña tuvo que ser reubicada de forma temporal en un espacio menos expuesto de la barra.


Asimismo, la controversia afectó al servicio acordado con la parroquia de Gorraiz para la comida comunitaria del domingo. La entidad religiosa anuló el encargo aduciendo falta de ingresos, aunque en la interlocución cuestionó la presencia del símbolo y llegó a solicitar el cierre temporal de la txozna durante su banquete. En paralelo, varios vecinos exigieron también la supresión del Punto Violeta, a pesar de que este mismo espacio amaneció vandalizado e inutilizado en la edición festiva del año anterior.

Respuesta del Ayuntamiento del Valle de Egüés e inclusión en el espacio público

Con el transcurso del evento, el Ayuntamiento del Valle de Egüés modificó su postura inicial, brindando escucha, protección y rechazando la solicitud de cierre planteada por la parroquia. Pese a valorar este apoyo posterior, la batucada Lafarruka ha criticado la actuación primera de la institución municipal por instar a la retirada del distintivo tras las primeras protestas, reclamando que los poderes públicos garanticen la seguridad y la visibilidad del colectivo en las fiestas patronales

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