Agentes de la Policía Nacional han desarrollado una importante actuación en la ciudad autónoma de Ceuta que ha permitido descubrir dos pisos de seguridad utilizados para ocultar a migrantes en situación irregular. La operación se ha saldado con la detención de tres personas y la localización de un total de 28 migrantes, entre ellos tres menores de edad, que se encontraban alojados en condiciones de extrema precariedad.
Las pesquisas investigadoras permitieron situar los inmuebles en la Barriada del Príncipe y en el barrio de Loma Colmenar, zonas caracterizadas por una elevada densidad de edificaciones de baja altura y espacios anexos. Estas particularidades urbanísticas facilitaban la ocultación de personas en viviendas particulares, espacios en desuso o construcciones sin finalizar durante periodos prolongados.
Hacinamiento y precariedad en los pisos de seguridad en Ceuta
En el inmueble localizado en la Barriada del Príncipe, los agentes hallaron a numerosas personas hacinadas sobre colchones en el suelo dentro de una obra en construcción de dos plantas. La edificación carecía de suministros básicos como agua corriente, electricidad, cocina y una ventilación adecuada. Por su parte, la finca de Loma Colmenar, de dimensiones reducidas, también se destinaba al cobijo clandestino.
Las investigaciones señalan que los arrestados gestionaban los accesos y la permanencia de los migrantes a cambio de elevadas cantidades económicas. Según los datos policiales, estas exigencias monetarias variaban según la capacidad económica de las víctimas o el espacio ocupado. En ocasiones, la contraprestación se cobraba mediante trabajos de reforma y ampliación en los propios inmuebles, generando un beneficio estimado superior a los 10.000 euros.
Protección de menores y desalojo en la frontera de El Tarajal
Tras la intervención, la Policía Nacional activó los protocolos de protección para los tres menores de edad localizados, poniéndose en contacto con organizaciones no gubernamentales para derivarlos a los recursos asistenciales correspondientes bajo la tutela de las autoridades competentes. La actuación se ha coordinado con plantillas policiales de la costa andaluza, los servicios centrales y la Fiscalía contra el tráfico ilícito de migrantes.
De forma paralela, la Policía Nacional llevó a cabo el desalojo sin incidentes de un asentamiento en El Tarajal situado cerca de las dependencias fronterizas, el cual bloqueaba el acceso a acometidas de servicio público. Posteriormente, los servicios municipales de la Ciudad Autónoma acometieron las labores de limpieza y procedieron al vallado del perímetro.












