La animada noche de este viernes en la plaza del Castillo se vio interrumpida por una sorpresiva alerta de seguridad. Un objeto sospechoso localizado junto a las escaleras de la zona más cercana a la calle San Nicolás, obligó a activar una circular 50, el protocolo habitual ante la presencia de bultos de procedencia desconocida, en un momento en que centenares de personas se encontraban en los bares y terrazas del entorno.
De inmediato se desplegó un operativo de seguridad que incluyó el acordonamiento del área, hasta el cruce con las calles Comedias y Pozoblanco, y la restricción del paso peatonal, en plena zona de ocio nocturno.
Unidades especializadas de Policía Foral, Policía Nacional y Policía Municipal asumieron las labores de inspección del bulto mientras se mantenía el perímetro de seguridad. Tras los trabajos pertinentes, las autoridades pudieron descartar cualquier riesgo y levantaron el dispositivo, restableciendo la normalidad en la plaza.
La animada noche de este viernes en la plaza del Castillo se vio interrumpida por una sorpresiva alerta de seguridad. Un objeto sospechoso localizado junto a las escaleras de la zona más cercana a la calle San Nicolás, obligó a activar una circular 50, el protocolo habitual ante la presencia de bultos de procedencia desconocida, en un momento en que centenares de personas se encontraban en los bares y terrazas del entorno.
De inmediato se desplegó un operativo de seguridad que incluyó el acordonamiento del área, hasta el cruce con las calles Comedias y Pozoblanco, y la restricción del paso peatonal, en plena zona de ocio nocturno.
Unidades especializadas de Policía Foral, Policía Nacional y Policía Municipal asumieron las labores de inspección del bulto mientras se mantenía el perímetro de seguridad. Tras los trabajos pertinentes, las autoridades pudieron descartar cualquier riesgo y levantaron el dispositivo, restableciendo la normalidad en la plaza.