La Dirección General de Medio Ambiente ha finalizado su campaña anual de control de galápagos invasores, logrando capturar o recoger 107 ejemplares en 2026. Esta cifra supera ampliamente los 59 galápagos retirados en 2025. La campaña se extendió entre mayo y octubre, abarcando 15 enclaves en diferentes cuerpos de agua de Navarra.
En la Ribera tudelana, a pesar de instalar trampas en ocho ubicaciones, no se capturaron galápagos exóticos. Sin embargo, se encontraron siete galápagos autóctonos, incluyendo seis de la especie Mauremys leprosa y uno de Emys orbicularis. La sequía afectó la operación, obligando a reubicar trampas en Corella.
Trampas de la Ribera comprometidas por la sequía
En total, la campaña registró nueve galápagos protegidos, de los cuales siete fueron capturados en la Ribera y dos entregados en Pamplona. Todos los ejemplares autóctonos fueron devueltos a su hábitat. Las actividades fueron coordinadas por Basozainak y la empresa pública Orekan, con planes de continuar en 2027.
En Pamplona, las trampas revisadas en 14 ubicaciones capturaron exclusivamente galápagos exóticos, sumando 63 ejemplares. El lago de Mendillorri fue el punto con más capturas, seguido por el lago de Ardoi y la balsa de Beriain. Las densidades de galápagos autóctonos en esta área son menores, reduciendo su captura.
Las trampas utilizadas son plataformas flotantes que no dañan a los animales. Sin embargo, algunas fueron vandalizadas en Pamplona, afectando las capturas. Cada trampa tiene un coste aproximado de 150 euros. Este año, la campaña también registró un aumento en la entrega voluntaria de galápagos por parte de la ciudadanía.
En Pamplona, solo exóticas
Dos galápagos entregados en Pamplona resultaron ser de especies protegidas y fueron trasladados al Centro de Recuperación de Fauna de Ilundáin. Uno era una tortuga mediterránea (Testudo hermanni) y el otro una tortuga de caparazón blando del Nilo (Trionix triunguis), ambas fuera de su área de distribución en Navarra.
La Dirección General de Medio Ambiente ha finalizado su campaña anual de control de galápagos invasores, logrando capturar o recoger 107 ejemplares en 2026. Esta cifra supera ampliamente los 59 galápagos retirados en 2025. La campaña se extendió entre mayo y octubre, abarcando 15 enclaves en diferentes cuerpos de agua de Navarra.
En la Ribera tudelana, a pesar de instalar trampas en ocho ubicaciones, no se capturaron galápagos exóticos. Sin embargo, se encontraron siete galápagos autóctonos, incluyendo seis de la especie Mauremys leprosa y uno de Emys orbicularis. La sequía afectó la operación, obligando a reubicar trampas en Corella.
Trampas de la Ribera comprometidas por la sequía
En total, la campaña registró nueve galápagos protegidos, de los cuales siete fueron capturados en la Ribera y dos entregados en Pamplona. Todos los ejemplares autóctonos fueron devueltos a su hábitat. Las actividades fueron coordinadas por Basozainak y la empresa pública Orekan, con planes de continuar en 2027.
En Pamplona, las trampas revisadas en 14 ubicaciones capturaron exclusivamente galápagos exóticos, sumando 63 ejemplares. El lago de Mendillorri fue el punto con más capturas, seguido por el lago de Ardoi y la balsa de Beriain. Las densidades de galápagos autóctonos en esta área son menores, reduciendo su captura.
Las trampas utilizadas son plataformas flotantes que no dañan a los animales. Sin embargo, algunas fueron vandalizadas en Pamplona, afectando las capturas. Cada trampa tiene un coste aproximado de 150 euros. Este año, la campaña también registró un aumento en la entrega voluntaria de galápagos por parte de la ciudadanía.
En Pamplona, solo exóticas
Dos galápagos entregados en Pamplona resultaron ser de especies protegidas y fueron trasladados al Centro de Recuperación de Fauna de Ilundáin. Uno era una tortuga mediterránea (Testudo hermanni) y el otro una tortuga de caparazón blando del Nilo (Trionix triunguis), ambas fuera de su área de distribución en Navarra.