El proyecto ‘De la Tierra al Plato’, impulsado por Reyno Gourmet y ANAPEH, se ha presentado este jueves en el Basque Culinary Center en una jornada que ha reunido a personas productoras, profesionales de la hostelería, alumnado del centro y representantes del ámbito gastronómico. El encuentro ha girado en torno a una misma reflexión: el futuro de la cocina pasa por conocer mejor el origen de los alimentos.
En la jornada han participado Joseba Beitia, responsable de Cadena de Valor de INTIA-Reyno Gourmet; Beatriz Huarte, secretaria general de ANAPEH, la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería; e Imanol Zubelzu, responsable de Mantala Basque Gastronomy y profesor de gastronomía vasca, que han conocido de primera mano el trabajo desarrollado en el marco de esta iniciativa. En su segunda edición, el proyecto busca seguir estrechando la relación entre quienes producen los alimentos y quienes los transforman en experiencias gastronómicas.
"Conocer a las personas que hay detrás de los alimentos permite entender mejor el valor de cada producto y trasladarlo después a la cocina y al consumidor. Mostrando proyectos como este a futuros profesionales de la cocina trasladamos a la sociedad la importancia de apoyar a las personas productoras de nuestra comunidad", ha señalado Beitia durante su intervención.
Dos mundos que se necesitan
A lo largo de los últimos meses, el proyecto ha propiciado encuentros entre jóvenes profesionales de la hostelería y jóvenes del sector primario navarro para que conocieran de cerca sus respectivas realidades, compartieran experiencias y exploraran posibles vías de colaboración. La iniciativa parte de la idea de que una gastronomía de calidad comienza mucho antes de llegar a los fogones, con las personas productoras, las explotaciones, los procesos de elaboración y la vinculación con el territorio.
Del origen al plato
La parte central de la jornada ha sido un taller demostrativo en el que las parejas participantes han mostrado el trabajo desarrollado durante el proyecto a través de elaboraciones con materias primas navarras.
La empresa familiar de lácteos Pirineki y el equipo del obrador artesanal Mise en Place han presentado dos propuestas: una croqueta con Patxakarri y leche fresca terminada con una crema de manzana y menta, y un ajoblanco con queso Elurte, yogur natural, dados de manzana y Nueces de Navarra. Por su parte, el chef y divulgador de Ubuntu Gastronomika, junto con la microcooperativa de agricultores ecológicos Uztaldi Bio-k, ha elaborado ‘Toda la verdura’, un plato basado en el aprovechamiento integral de las hortalizas y concebido como homenaje a la cocina circular.
La carne también ha tenido protagonismo gracias a la colaboración entre la productora de pottoka Idoia Resano y el proyecto Geltoki, que han preparado un tartar de pottoka ecológica para mostrar el potencial gastronómico de esta producción singular. La demostración ha concluido con ‘Dame un queso’, una creación del restaurante Morrudo y la Quesería Bikain, que han explorado nuevas formas de incorporar el queso navarro a la repostería y los postres.
Una alianza con vocación de futuro
La presentación ha permitido trasladar la experiencia de ‘De la Tierra al Plato’ a uno de los principales centros de formación gastronómica del mundo, con el foco puesto en que las nuevas generaciones de profesionales conozcan no solo el producto, sino también a las personas y proyectos que hay detrás. La jornada ha puesto de manifiesto, según los organizadores, que la colaboración entre el sector primario y la hostelería genera valor para ambas partes y contribuye a construir una gastronomía más arraigada al territorio y más comprometida con quienes hacen posibles los alimentos.
Reyno Gourmet y ANAPEH han señalado que el proyecto nace con la vocación de seguir creando espacios de encuentro entre producción y restauración, favoreciendo relaciones duraderas que fortalezcan el ecosistema agroalimentario navarro.
El proyecto ‘De la Tierra al Plato’, impulsado por Reyno Gourmet y ANAPEH, se ha presentado este jueves en el Basque Culinary Center en una jornada que ha reunido a personas productoras, profesionales de la hostelería, alumnado del centro y representantes del ámbito gastronómico. El encuentro ha girado en torno a una misma reflexión: el futuro de la cocina pasa por conocer mejor el origen de los alimentos.
En la jornada han participado Joseba Beitia, responsable de Cadena de Valor de INTIA-Reyno Gourmet; Beatriz Huarte, secretaria general de ANAPEH, la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería; e Imanol Zubelzu, responsable de Mantala Basque Gastronomy y profesor de gastronomía vasca, que han conocido de primera mano el trabajo desarrollado en el marco de esta iniciativa. En su segunda edición, el proyecto busca seguir estrechando la relación entre quienes producen los alimentos y quienes los transforman en experiencias gastronómicas.
"Conocer a las personas que hay detrás de los alimentos permite entender mejor el valor de cada producto y trasladarlo después a la cocina y al consumidor. Mostrando proyectos como este a futuros profesionales de la cocina trasladamos a la sociedad la importancia de apoyar a las personas productoras de nuestra comunidad", ha señalado Beitia durante su intervención.
Dos mundos que se necesitan
A lo largo de los últimos meses, el proyecto ha propiciado encuentros entre jóvenes profesionales de la hostelería y jóvenes del sector primario navarro para que conocieran de cerca sus respectivas realidades, compartieran experiencias y exploraran posibles vías de colaboración. La iniciativa parte de la idea de que una gastronomía de calidad comienza mucho antes de llegar a los fogones, con las personas productoras, las explotaciones, los procesos de elaboración y la vinculación con el territorio.
Del origen al plato
La parte central de la jornada ha sido un taller demostrativo en el que las parejas participantes han mostrado el trabajo desarrollado durante el proyecto a través de elaboraciones con materias primas navarras.
La empresa familiar de lácteos Pirineki y el equipo del obrador artesanal Mise en Place han presentado dos propuestas: una croqueta con Patxakarri y leche fresca terminada con una crema de manzana y menta, y un ajoblanco con queso Elurte, yogur natural, dados de manzana y Nueces de Navarra. Por su parte, el chef y divulgador de Ubuntu Gastronomika, junto con la microcooperativa de agricultores ecológicos Uztaldi Bio-k, ha elaborado ‘Toda la verdura’, un plato basado en el aprovechamiento integral de las hortalizas y concebido como homenaje a la cocina circular.
La carne también ha tenido protagonismo gracias a la colaboración entre la productora de pottoka Idoia Resano y el proyecto Geltoki, que han preparado un tartar de pottoka ecológica para mostrar el potencial gastronómico de esta producción singular. La demostración ha concluido con ‘Dame un queso’, una creación del restaurante Morrudo y la Quesería Bikain, que han explorado nuevas formas de incorporar el queso navarro a la repostería y los postres.
Una alianza con vocación de futuro
La presentación ha permitido trasladar la experiencia de ‘De la Tierra al Plato’ a uno de los principales centros de formación gastronómica del mundo, con el foco puesto en que las nuevas generaciones de profesionales conozcan no solo el producto, sino también a las personas y proyectos que hay detrás. La jornada ha puesto de manifiesto, según los organizadores, que la colaboración entre el sector primario y la hostelería genera valor para ambas partes y contribuye a construir una gastronomía más arraigada al territorio y más comprometida con quienes hacen posibles los alimentos.
Reyno Gourmet y ANAPEH han señalado que el proyecto nace con la vocación de seguir creando espacios de encuentro entre producción y restauración, favoreciendo relaciones duraderas que fortalezcan el ecosistema agroalimentario navarro.