Pamplona Actual

Decretan una orden de alejamiento y la suspensión y retirada de armas del hombre que provocó el incidente en Mercaderes

Los hechos se remontan a la mañana del 29 de septiembre, cuando la Policía Foral tuvo que acordonar la zona de la calle Mercaderes ante las sospechas de que el hombre pudiera estar atrincherado en un domicilio.

  • Un momento del operativo -

El juzgado de guardia ha decretado este jueves una serie medidas cautelares contra el varón de 72 años detenido en relación con el incidente ocurrido el pasado martes en el Casco Viejo de Pamplona. El juez ha acordado la prohibición de comunicación y de aproximación a menos de 200 metros de su esposa, así como la suspensión y retirada de armas.

Los hechos se remontan a la mañana del 29 de septiembre, cuando la Policía Foral tuvo que acordonar la zona de la calle Mercaderes ante las sospechas de que el hombre pudiera estar atrincherado en un domicilio. El Grupo de Intervenciones Especiales (GIE) comprobó que la vivienda estaba vacía. El varón constaba como desaparecido y sobre él pesaba una orden de detención, además de que se temía por su seguridad.

La intervención concluyó en la madrugada del 30 de septiembre gracias a una mediación telefónica. Tras establecer contacto directo con él, los agentes mantuvieron una prolongada negociación y, después de varias conversaciones, consiguieron tranquilizarle. El hombre facilitó su ubicación exacta y se entregó de forma voluntaria y pacífica a las patrullas de Seguridad Ciudadana, en un punto acordado de la comarca de Pamplona, evitando así un desenlace de mayor riesgo.

Tras confirmarse su buen estado de salud general, fue trasladado a dependencias policiales, donde se instruyeron las diligencias correspondientes antes de su puesta a disposición judicial.

 

El juzgado de guardia ha decretado este jueves una serie medidas cautelares contra el varón de 72 años detenido en relación con el incidente ocurrido el pasado martes en el Casco Viejo de Pamplona. El juez ha acordado la prohibición de comunicación y de aproximación a menos de 200 metros de su esposa, así como la suspensión y retirada de armas.

Los hechos se remontan a la mañana del 29 de septiembre, cuando la Policía Foral tuvo que acordonar la zona de la calle Mercaderes ante las sospechas de que el hombre pudiera estar atrincherado en un domicilio. El Grupo de Intervenciones Especiales (GIE) comprobó que la vivienda estaba vacía. El varón constaba como desaparecido y sobre él pesaba una orden de detención, además de que se temía por su seguridad.

La intervención concluyó en la madrugada del 30 de septiembre gracias a una mediación telefónica. Tras establecer contacto directo con él, los agentes mantuvieron una prolongada negociación y, después de varias conversaciones, consiguieron tranquilizarle. El hombre facilitó su ubicación exacta y se entregó de forma voluntaria y pacífica a las patrullas de Seguridad Ciudadana, en un punto acordado de la comarca de Pamplona, evitando así un desenlace de mayor riesgo.

Tras confirmarse su buen estado de salud general, fue trasladado a dependencias policiales, donde se instruyeron las diligencias correspondientes antes de su puesta a disposición judicial.