El Parlamento pide garantizar la financiación del Plan Foral de Regadíos y descarta el «peaje en la sombra»

La resolución de Geroa Bai también reclama al Estado el embalse de Valderrey y que Navarra no renueve la cesión de las centrales hidroeléctricas de Itoiz a partir de 2036

  • Pablo Azcona, portavoz de Geroa Bai -

El Pleno del Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves una resolución que insta al Gobierno foral a «garantizar la financiación suficiente para acometer, en el menor plazo posible, las inversiones necesarias y recogidas en el Plan Foral de Regadíos, estableciendo un desarrollo equilibrado entre los diferentes sistemas». Ha contado con los votos a favor de UPN, EH Bildu, Geroa Bai, PPN y Contigo-Zurekin, la abstención del PSN y el rechazo del Grupo Mixto y la parlamentaria no adscrita.

Sin «peaje en la sombra»

El segundo punto emplaza al Ejecutivo a que su participación financiera se realice con recursos propios, fondos europeos y financiación bancaria, «obviando la posibilidad de repetir modelos como el del peaje en la sombra». En este apartado se han opuesto PPN, el Grupo Mixto y la no adscrita, y se han abstenido UPN y PPN.

Embalse de Valderrey

El tercer apartado exhorta al Gobierno del Estado a construir el embalse de Valderrey y sus infraestructuras anejas, al considerarlo un instrumento fundamental para modernizar los regadíos del Canal de Bardenas. Han votado en contra EH Bildu, Contigo-Zurekin, el Grupo Mixto y la no adscrita.

Centrales hidroeléctricas

Por último, se conmina al Gobierno de Navarra a no renovar la cesión temporal de las centrales hidroeléctricas formalizada en la escritura del 12 de septiembre de 2003. A partir del 13 de enero de 2036, los beneficios de su explotación se destinarían a financiar actuaciones de desarrollo sostenible elaboradas por las entidades locales afectadas por la infraestructura hidráulica. PPN, el Grupo Mixto y la no adscrita han votado en contra.

Regadíos eficientes ante el cambio climático

En la exposición de motivos, Geroa Bai subraya la necesidad de afrontar la gestión del agua en un contexto de descenso de las precipitaciones, aumento de las temperaturas y necesidad de garantizar la soberanía alimentaria. Destaca el carácter estratégico de unos regadíos eficientes y modernos, sin menoscabo de los avances en eficiencia energética, para asegurar la producción agraria y la competitividad del sector agroalimentario, que representa el 7,5 % del PIB de Navarra.

El grupo recuerda que la Comunidad Foral conserva 30.000 hectáreas de regadíos tradicionales, al margen de las superficies pendientes de la segunda fase del Canal de Navarra, cuyas infraestructuras necesitan modernizarse para ganar eficiencia y garantizar la viabilidad del sector agrario y de la industria agroalimentaria. Pone en valor el Plan Foral de Regadíos para los próximos 20 años, que prevé una inversión superior a 900 millones de euros para actuar sobre unas 54.000 hectáreas, con el fin de mejorar la garantía de suministro, optimizar el uso de los recursos hídricos y reducir los costes energéticos del riego.

La iniciativa propugna además que los ingresos de los aprovechamientos hidroeléctricos vinculados al sistema Itoiz-Canal de Navarra contribuyan al desarrollo sostenible de las zonas directamente afectadas, y apela a la colaboración entre administraciones y sector privado para mejorar la competitividad de las explotaciones y asegurar la viabilidad económica, social y ambiental del sistema de regadíos.

 

El Pleno del Parlamento de Navarra ha aprobado este jueves una resolución que insta al Gobierno foral a «garantizar la financiación suficiente para acometer, en el menor plazo posible, las inversiones necesarias y recogidas en el Plan Foral de Regadíos, estableciendo un desarrollo equilibrado entre los diferentes sistemas». Ha contado con los votos a favor de UPN, EH Bildu, Geroa Bai, PPN y Contigo-Zurekin, la abstención del PSN y el rechazo del Grupo Mixto y la parlamentaria no adscrita.

Sin «peaje en la sombra»

El segundo punto emplaza al Ejecutivo a que su participación financiera se realice con recursos propios, fondos europeos y financiación bancaria, «obviando la posibilidad de repetir modelos como el del peaje en la sombra». En este apartado se han opuesto PPN, el Grupo Mixto y la no adscrita, y se han abstenido UPN y PPN.

Embalse de Valderrey

El tercer apartado exhorta al Gobierno del Estado a construir el embalse de Valderrey y sus infraestructuras anejas, al considerarlo un instrumento fundamental para modernizar los regadíos del Canal de Bardenas. Han votado en contra EH Bildu, Contigo-Zurekin, el Grupo Mixto y la no adscrita.

Centrales hidroeléctricas

Por último, se conmina al Gobierno de Navarra a no renovar la cesión temporal de las centrales hidroeléctricas formalizada en la escritura del 12 de septiembre de 2003. A partir del 13 de enero de 2036, los beneficios de su explotación se destinarían a financiar actuaciones de desarrollo sostenible elaboradas por las entidades locales afectadas por la infraestructura hidráulica. PPN, el Grupo Mixto y la no adscrita han votado en contra.

Regadíos eficientes ante el cambio climático

En la exposición de motivos, Geroa Bai subraya la necesidad de afrontar la gestión del agua en un contexto de descenso de las precipitaciones, aumento de las temperaturas y necesidad de garantizar la soberanía alimentaria. Destaca el carácter estratégico de unos regadíos eficientes y modernos, sin menoscabo de los avances en eficiencia energética, para asegurar la producción agraria y la competitividad del sector agroalimentario, que representa el 7,5 % del PIB de Navarra.

El grupo recuerda que la Comunidad Foral conserva 30.000 hectáreas de regadíos tradicionales, al margen de las superficies pendientes de la segunda fase del Canal de Navarra, cuyas infraestructuras necesitan modernizarse para ganar eficiencia y garantizar la viabilidad del sector agrario y de la industria agroalimentaria. Pone en valor el Plan Foral de Regadíos para los próximos 20 años, que prevé una inversión superior a 900 millones de euros para actuar sobre unas 54.000 hectáreas, con el fin de mejorar la garantía de suministro, optimizar el uso de los recursos hídricos y reducir los costes energéticos del riego.

La iniciativa propugna además que los ingresos de los aprovechamientos hidroeléctricos vinculados al sistema Itoiz-Canal de Navarra contribuyan al desarrollo sostenible de las zonas directamente afectadas, y apela a la colaboración entre administraciones y sector privado para mejorar la competitividad de las explotaciones y asegurar la viabilidad económica, social y ambiental del sistema de regadíos.