Más de 250 afectados por el cierre de la clínica dental Oralis, que en Navarra operaba bajo la marca Los Arcos & Deprit, han llenado este lunes el hotel Tres Reyes de Pamplona en una charla informativa organizada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. La sala se quedó pequeña ante la afluencia de pacientes, que acudieron con indignación e incertidumbre y con una pregunta común: qué ocurrirá con su dinero y con su salud bucodental.
Muchos de los asistentes relataron que se enteraron del cierre por la prensa, sin ninguna comunicación previa de la clínica, y que tenían tratamientos en distintas fases, desde ortodoncias a medio colocar hasta prótesis y férulas que permanecen en las instalaciones. Desde Irache han advertido de que hay personas que habían pagado por adelantado decenas de miles de euros. Una representante de la asociación ha pedido que se exija un aval bancario o un seguro a las clínicas para proteger a los pacientes, como ocurre en la compra de una vivienda.
Qué hacer si el tratamiento se pagó directamente
Los abogados César Rico y José Luis Sanjurjo han recomendado reclamar por escrito a la clínica, preferiblemente por burofax, y enviar también la comunicación al administrador concursal, solicitando la devolución de lo abonado y el historial clínico. Han aconsejado, además, reunir contratos, facturas y justificantes de pago. Quienes pagaron sin financiación deben comunicar su crédito en el procedimiento concursal, para lo que existe un plazo general de 30 días, y los letrados han insistido en no demorarse.
Tratamientos financiados: contacto con la entidad
Quienes contrataron un préstamo para costear el tratamiento deberán ponerse en contacto con la entidad financiera para reclamar la cancelación del crédito y la devolución de las cantidades correspondientes a servicios no prestados. Según se explicó en la charla, la mayoría de los afectados trabaja con Banco Sabadell. Los abogados han recomendado tramitar estas reclamaciones de forma individual, porque las condiciones de cada contrato son distintas. También han advertido de que dejar de pagar las cuotas puede acarrear reclamaciones por impago o la inclusión en ficheros de morosidad, por lo que lo más ordenado sería comunicarlo antes a la clínica y a la entidad.
Atención urgente y acceso al historial
Los letrados han señalado que el concurso será largo y han recomendado a quienes no puedan esperar que acudan a otro dentista y pidan un informe sobre el estado del tratamiento. Irache ha anunciado que exigirá a Sanidad que se garantice el acceso a los historiales clínicos si no se facilitan, y que esta misma semana se personará en el procedimiento judicial.
Cerca de 40 millones en préstamos públicos
Durante el encuentro, los abogados han indicado que la clínica recibió cerca de 40 millones de euros en préstamos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), repartidos en un préstamo participativo de 20 millones y otro ordinario de 19. Han apuntado que las dificultades para devolver esta financiación podrían haber contribuido a la situación de la empresa, aunque será el concurso el que determine el conjunto de sus deudas.
La entrada de un inversor, la mejor salida
El procedimiento es en estos momentos un concurso liquidativo. Los abogados han reconocido que la reapertura de la clínica es posible y han expresado su deseo de que se produzca, aunque no pueden garantizarla. La entrada de un inversor que compre la clínica sería, a su juicio, una buena solución, y esperan saber en las próximas semanas si hay algún interesado. Han añadido que el administrador concursal debería explorar esa vía y que un comprador no estaría obligado de forma automática a continuar los tratamientos pendientes, aunque lo razonable sería que lo hiciera. Si no hay inversor, el proceso avanzaría hacia la liquidación.
Más de 250 afectados por el cierre de la clínica dental Oralis, que en Navarra operaba bajo la marca Los Arcos & Deprit, han llenado este lunes el hotel Tres Reyes de Pamplona en una charla informativa organizada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. La sala se quedó pequeña ante la afluencia de pacientes, que acudieron con indignación e incertidumbre y con una pregunta común: qué ocurrirá con su dinero y con su salud bucodental.
Muchos de los asistentes relataron que se enteraron del cierre por la prensa, sin ninguna comunicación previa de la clínica, y que tenían tratamientos en distintas fases, desde ortodoncias a medio colocar hasta prótesis y férulas que permanecen en las instalaciones. Desde Irache han advertido de que hay personas que habían pagado por adelantado decenas de miles de euros. Una representante de la asociación ha pedido que se exija un aval bancario o un seguro a las clínicas para proteger a los pacientes, como ocurre en la compra de una vivienda.
Qué hacer si el tratamiento se pagó directamente
Los abogados César Rico y José Luis Sanjurjo han recomendado reclamar por escrito a la clínica, preferiblemente por burofax, y enviar también la comunicación al administrador concursal, solicitando la devolución de lo abonado y el historial clínico. Han aconsejado, además, reunir contratos, facturas y justificantes de pago. Quienes pagaron sin financiación deben comunicar su crédito en el procedimiento concursal, para lo que existe un plazo general de 30 días, y los letrados han insistido en no demorarse.
Tratamientos financiados: contacto con la entidad
Quienes contrataron un préstamo para costear el tratamiento deberán ponerse en contacto con la entidad financiera para reclamar la cancelación del crédito y la devolución de las cantidades correspondientes a servicios no prestados. Según se explicó en la charla, la mayoría de los afectados trabaja con Banco Sabadell. Los abogados han recomendado tramitar estas reclamaciones de forma individual, porque las condiciones de cada contrato son distintas. También han advertido de que dejar de pagar las cuotas puede acarrear reclamaciones por impago o la inclusión en ficheros de morosidad, por lo que lo más ordenado sería comunicarlo antes a la clínica y a la entidad.
Atención urgente y acceso al historial
Los letrados han señalado que el concurso será largo y han recomendado a quienes no puedan esperar que acudan a otro dentista y pidan un informe sobre el estado del tratamiento. Irache ha anunciado que exigirá a Sanidad que se garantice el acceso a los historiales clínicos si no se facilitan, y que esta misma semana se personará en el procedimiento judicial.
Cerca de 40 millones en préstamos públicos
Durante el encuentro, los abogados han indicado que la clínica recibió cerca de 40 millones de euros en préstamos de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), repartidos en un préstamo participativo de 20 millones y otro ordinario de 19. Han apuntado que las dificultades para devolver esta financiación podrían haber contribuido a la situación de la empresa, aunque será el concurso el que determine el conjunto de sus deudas.
La entrada de un inversor, la mejor salida
El procedimiento es en estos momentos un concurso liquidativo. Los abogados han reconocido que la reapertura de la clínica es posible y han expresado su deseo de que se produzca, aunque no pueden garantizarla. La entrada de un inversor que compre la clínica sería, a su juicio, una buena solución, y esperan saber en las próximas semanas si hay algún interesado. Han añadido que el administrador concursal debería explorar esa vía y que un comprador no estaría obligado de forma automática a continuar los tratamientos pendientes, aunque lo razonable sería que lo hiciera. Si no hay inversor, el proceso avanzaría hacia la liquidación.