Pamplona Actual

La muerte de Maricarmen aviva las protestas por la vivienda y provoca una disputa política en Madrid

El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos ha convocado para este jueves un recorrido desde Sol hasta el edificio de la calle Sáinz de Baranda donde Maricarmen fue desahuciada.

  • Homenaje con velas junto a su casa en Madrid -

La muerte de Maricarmen Abascal, de 87 años, ha reactivado las protestas por el derecho a la vivienda y ha convertido la Puerta del Sol en el epicentro de los homenajes a la mujer, cuyo desahucio desencadenó una ola de movilizaciones en distintas ciudades españolas. Su fallecimiento ha abierto además una nueva disputa política en Madrid, después de que el PP rechazara guardar un minuto de silencio institucional en la Asamblea y en el Ayuntamiento de la capital.

Maricarmen falleció este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón, donde permanecía ingresada desde el desalojo de la vivienda en la que había residido durante décadas, en el distrito madrileño de Retiro. Su imagen, trasladada en camilla tras el desahucio, se convirtió en uno de los símbolos de la lucha contra los desalojos y la crisis habitacional.

Velas, silencio y marcha hasta el Congreso

Poco después de conocerse la noticia, los participantes en la acampada instalada en la Puerta del Sol guardaron un minuto de silencio. La concentración dio paso a una marcha espontánea hacia el Congreso de los Diputados, en la que participaron cientos de personas y que llegó a reunir a alrededor de un millar de manifestantes.

A las puertas de la Cámara baja, los asistentes encendieron velas y depositaron flores en su memoria. La protesta transcurrió entre momentos de silencio, aplausos y consignas como "Maricarmen vive, la lucha sigue" y "Maricarmen tiene que ser la última víctima de este sistema". Al término de la concentración, los manifestantes regresaron a Sol para continuar con la acampada.

En la plaza permanece un altar improvisado frente a la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, donde decenas de personas han dejado velas, flores y mensajes como "Descansa en paz, Maricarmen" o "No se puede desalojar un recuerdo". También se ha colocado un cartel con la frase "Te echaron de tu casa, ahora vives en millones de corazones".

El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos ha convocado para este jueves un recorrido desde Sol hasta el edificio de la calle Sáinz de Baranda donde Maricarmen fue desahuciada. El acto pretende mantener viva la reivindicación de una vivienda digna y denunciar las consecuencias de los desalojos sobre las personas mayores y las familias vulnerables.

 

Polémica por la negativa del PP

Más Madrid y el PSOE habían planteado que los plenos de la Asamblea y del Ayuntamiento incluyeran un homenaje a Maricarmen. El PP se ha opuesto con el argumento de que no quería contribuir a una "utilización política" de su muerte. En la Asamblea, su presidente, Enrique Ossorio, ha lamentado el fallecimiento, pero ha sostenido que no era posible celebrar el minuto de silencio sin consenso entre los grupos.

Ante la negativa, los grupos de la oposición organizaron sus propios actos en el exterior de las instituciones. Más Madrid y el PSOE guardaron un minuto de silencio ante la Asamblea, y en el Ayuntamiento también se celebró un homenaje fuera del pleno. La decisión ha provocado críticas de la izquierda, que ha acusado al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y al equipo de José Luis Martínez-Almeida de falta de humanidad y sensibilidad.

La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, ha defendido que el homenaje no debía interpretarse como un acto partidista, sino como una muestra de respeto hacia una mujer cuya situación había movilizado a miles de personas. Desde el PP han insistido en que lamentaban la muerte, pero rechazaban que se utilizara el caso para impulsar una campaña política.

Por su parte, Ayuso ha respondido a las críticas calificando de "políticos buitres" a los representantes de Más Madrid y del PSOE que cuestionaron la posición de su partido. La controversia se ha intensificado después de que, según distintas informaciones, Ayuso y Almeida no publicaran inicialmente mensajes de condolencia, mientras que el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, sí ha trasladado su pésame a la familia y ha pedido que no hubiera una "utilización interesada" del fallecimiento.

Un homenaje que se extiende por España

Los actos de recuerdo se han multiplicado en otros puntos del país. En Valencia, Les Corts iniciaron el pleno con un minuto de silencio en el que participaron el PP, el PSPV-PSOE y Compromís, mientras que Vox se ausentó. En las Cortes de Aragón, en cambio, no se celebró el homenaje después de que PP y Vox rechazaran la propuesta socialista.

También se han convocado concentraciones en Sevilla, Málaga, Córdoba y Cáceres. Las organizaciones promotoras vinculan el homenaje con la reivindicación de la vivienda como un derecho y reclaman medidas para evitar que otras personas atraviesen una situación similar.

La muerte de Maricarmen ha convertido una tragedia personal en el nuevo eje de las movilizaciones por la vivienda. En Sol, donde la acampada continúa activa, los manifestantes han prometido mantener la protesta y transformar el dolor y la indignación en nuevas acciones contra los desahucios y la especulación.

La muerte de Maricarmen Abascal, de 87 años, ha reactivado las protestas por el derecho a la vivienda y ha convertido la Puerta del Sol en el epicentro de los homenajes a la mujer, cuyo desahucio desencadenó una ola de movilizaciones en distintas ciudades españolas. Su fallecimiento ha abierto además una nueva disputa política en Madrid, después de que el PP rechazara guardar un minuto de silencio institucional en la Asamblea y en el Ayuntamiento de la capital.

Maricarmen falleció este miércoles en el Hospital Gregorio Marañón, donde permanecía ingresada desde el desalojo de la vivienda en la que había residido durante décadas, en el distrito madrileño de Retiro. Su imagen, trasladada en camilla tras el desahucio, se convirtió en uno de los símbolos de la lucha contra los desalojos y la crisis habitacional.

Velas, silencio y marcha hasta el Congreso

Poco después de conocerse la noticia, los participantes en la acampada instalada en la Puerta del Sol guardaron un minuto de silencio. La concentración dio paso a una marcha espontánea hacia el Congreso de los Diputados, en la que participaron cientos de personas y que llegó a reunir a alrededor de un millar de manifestantes.

A las puertas de la Cámara baja, los asistentes encendieron velas y depositaron flores en su memoria. La protesta transcurrió entre momentos de silencio, aplausos y consignas como "Maricarmen vive, la lucha sigue" y "Maricarmen tiene que ser la última víctima de este sistema". Al término de la concentración, los manifestantes regresaron a Sol para continuar con la acampada.

En la plaza permanece un altar improvisado frente a la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, donde decenas de personas han dejado velas, flores y mensajes como "Descansa en paz, Maricarmen" o "No se puede desalojar un recuerdo". También se ha colocado un cartel con la frase "Te echaron de tu casa, ahora vives en millones de corazones".

El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos ha convocado para este jueves un recorrido desde Sol hasta el edificio de la calle Sáinz de Baranda donde Maricarmen fue desahuciada. El acto pretende mantener viva la reivindicación de una vivienda digna y denunciar las consecuencias de los desalojos sobre las personas mayores y las familias vulnerables.

 

Polémica por la negativa del PP

Más Madrid y el PSOE habían planteado que los plenos de la Asamblea y del Ayuntamiento incluyeran un homenaje a Maricarmen. El PP se ha opuesto con el argumento de que no quería contribuir a una "utilización política" de su muerte. En la Asamblea, su presidente, Enrique Ossorio, ha lamentado el fallecimiento, pero ha sostenido que no era posible celebrar el minuto de silencio sin consenso entre los grupos.

Ante la negativa, los grupos de la oposición organizaron sus propios actos en el exterior de las instituciones. Más Madrid y el PSOE guardaron un minuto de silencio ante la Asamblea, y en el Ayuntamiento también se celebró un homenaje fuera del pleno. La decisión ha provocado críticas de la izquierda, que ha acusado al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso y al equipo de José Luis Martínez-Almeida de falta de humanidad y sensibilidad.

La portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre, ha defendido que el homenaje no debía interpretarse como un acto partidista, sino como una muestra de respeto hacia una mujer cuya situación había movilizado a miles de personas. Desde el PP han insistido en que lamentaban la muerte, pero rechazaban que se utilizara el caso para impulsar una campaña política.

Por su parte, Ayuso ha respondido a las críticas calificando de "políticos buitres" a los representantes de Más Madrid y del PSOE que cuestionaron la posición de su partido. La controversia se ha intensificado después de que, según distintas informaciones, Ayuso y Almeida no publicaran inicialmente mensajes de condolencia, mientras que el líder nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, sí ha trasladado su pésame a la familia y ha pedido que no hubiera una "utilización interesada" del fallecimiento.

Un homenaje que se extiende por España

Los actos de recuerdo se han multiplicado en otros puntos del país. En Valencia, Les Corts iniciaron el pleno con un minuto de silencio en el que participaron el PP, el PSPV-PSOE y Compromís, mientras que Vox se ausentó. En las Cortes de Aragón, en cambio, no se celebró el homenaje después de que PP y Vox rechazaran la propuesta socialista.

También se han convocado concentraciones en Sevilla, Málaga, Córdoba y Cáceres. Las organizaciones promotoras vinculan el homenaje con la reivindicación de la vivienda como un derecho y reclaman medidas para evitar que otras personas atraviesen una situación similar.

La muerte de Maricarmen ha convertido una tragedia personal en el nuevo eje de las movilizaciones por la vivienda. En Sol, donde la acampada continúa activa, los manifestantes han prometido mantener la protesta y transformar el dolor y la indignación en nuevas acciones contra los desahucios y la especulación.