La investigadora pamplonesa Maite Huarte, directora de la División de Medicina de ADN y ARN e investigadora principal del Cima Universidad de Navarra, ha sido galardonada con el XXXI Premio Carmen y Severo Ochoa de Investigación en Biología Molecular. El reconocimiento lo concede la Fundación Carmen y Severo Ochoa, con la colaboración de la Fundación AstraZeneca y la Fundación para el Conocimiento madri+d, y premia la investigación de excelencia desarrollada en España. Está dotado con 12.000 euros.
El premio reconoce la aportación de Huarte al conocimiento de los mecanismos que regulan la actividad de los genes y que garantizan la estabilidad del genoma. Según ha señalado la fundación, "sus investigaciones han contribuido a cambiar la forma de entender el papel del ARN en el funcionamiento de las células, abriendo nuevas vías para comprender las bases moleculares de distintas patologías, con especial orientación hacia el estudio del cáncer".
La concesión adquiere un significado especial por la conexión entre el trabajo de la investigadora y el legado de Severo Ochoa, que obtuvo en 1959 el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, junto con Arthur Kornberg, por sus descubrimientos sobre los mecanismos de síntesis biológica del ARN y del ADN. "Es un absoluto honor recibir este reconocimiento. Seguir los pasos de un referente como Severo Ochoa es una profunda inspiración y un impulso a la investigación fundamental, la base de cualquier aplicación biomédica", ha afirmado Huarte. La científica ha añadido que, aunque el premio evalúa los últimos cinco años, "es el resultado del trabajo y la pasión de todo un equipo de investigadores en mi laboratorio a lo largo de muchos años".
Funciones esenciales del ARN
Durante décadas, el ARN fue considerado el principal intermediario encargado de transmitir la información genética necesaria para producir proteínas. Los trabajos de Huarte han ayudado a demostrar que determinadas moléculas de ARN que no producen proteínas, conocidas como ARN largos no codificantes, desempeñan funciones esenciales en el control de la actividad de los genes y en otros procesos celulares fundamentales.
Estas investigaciones han permitido avanzar en la comprensión de cómo dichas moléculas intervienen en la regulación de la expresión génica, la replicación del ADN y el mantenimiento de la estabilidad del genoma. Sus trabajos más recientes profundizan en el papel de estos ARN en la organización de la cromatina, la estructura que permite organizar y compactar el ADN dentro de las células, y en los mecanismos que garantizan la correcta duplicación y transmisión de la información genética.
Una trayectoria de proyección internacional
Maite Huarte (Pamplona, 1974) es licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Navarra y doctora por la Universidad Autónoma de Madrid. Completó su formación posdoctoral en la Universidad de Harvard y en el Broad Institute del MIT y Harvard, en Estados Unidos.
Desde 2011 dirige su propio grupo de investigación en el Cima Universidad de Navarra, donde ha consolidado una línea de trabajo de proyección internacional centrada en comprender las funciones de los ARN largos no codificantes. Su trayectoria se caracteriza por la originalidad de sus planteamientos científicos y por su contribución al desarrollo de nuevas líneas de investigación en un campo que ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas.
La investigadora pamplonesa Maite Huarte, directora de la División de Medicina de ADN y ARN e investigadora principal del Cima Universidad de Navarra, ha sido galardonada con el XXXI Premio Carmen y Severo Ochoa de Investigación en Biología Molecular. El reconocimiento lo concede la Fundación Carmen y Severo Ochoa, con la colaboración de la Fundación AstraZeneca y la Fundación para el Conocimiento madri+d, y premia la investigación de excelencia desarrollada en España. Está dotado con 12.000 euros.
El premio reconoce la aportación de Huarte al conocimiento de los mecanismos que regulan la actividad de los genes y que garantizan la estabilidad del genoma. Según ha señalado la fundación, "sus investigaciones han contribuido a cambiar la forma de entender el papel del ARN en el funcionamiento de las células, abriendo nuevas vías para comprender las bases moleculares de distintas patologías, con especial orientación hacia el estudio del cáncer".
La concesión adquiere un significado especial por la conexión entre el trabajo de la investigadora y el legado de Severo Ochoa, que obtuvo en 1959 el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, junto con Arthur Kornberg, por sus descubrimientos sobre los mecanismos de síntesis biológica del ARN y del ADN. "Es un absoluto honor recibir este reconocimiento. Seguir los pasos de un referente como Severo Ochoa es una profunda inspiración y un impulso a la investigación fundamental, la base de cualquier aplicación biomédica", ha afirmado Huarte. La científica ha añadido que, aunque el premio evalúa los últimos cinco años, "es el resultado del trabajo y la pasión de todo un equipo de investigadores en mi laboratorio a lo largo de muchos años".
Funciones esenciales del ARN
Durante décadas, el ARN fue considerado el principal intermediario encargado de transmitir la información genética necesaria para producir proteínas. Los trabajos de Huarte han ayudado a demostrar que determinadas moléculas de ARN que no producen proteínas, conocidas como ARN largos no codificantes, desempeñan funciones esenciales en el control de la actividad de los genes y en otros procesos celulares fundamentales.
Estas investigaciones han permitido avanzar en la comprensión de cómo dichas moléculas intervienen en la regulación de la expresión génica, la replicación del ADN y el mantenimiento de la estabilidad del genoma. Sus trabajos más recientes profundizan en el papel de estos ARN en la organización de la cromatina, la estructura que permite organizar y compactar el ADN dentro de las células, y en los mecanismos que garantizan la correcta duplicación y transmisión de la información genética.
Una trayectoria de proyección internacional
Maite Huarte (Pamplona, 1974) es licenciada en Ciencias Biológicas por la Universidad de Navarra y doctora por la Universidad Autónoma de Madrid. Completó su formación posdoctoral en la Universidad de Harvard y en el Broad Institute del MIT y Harvard, en Estados Unidos.
Desde 2011 dirige su propio grupo de investigación en el Cima Universidad de Navarra, donde ha consolidado una línea de trabajo de proyección internacional centrada en comprender las funciones de los ARN largos no codificantes. Su trayectoria se caracteriza por la originalidad de sus planteamientos científicos y por su contribución al desarrollo de nuevas líneas de investigación en un campo que ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas.