La dirección de Volkswagen Navarra ha mantenido este viernes la tercera reunión con los representantes de los trabajadores para renovar el convenio colectivo de la planta de Landaben. En el encuentro, la empresa ha expuesto el contexto industrial y económico del Grupo Volkswagen y ha llamado a trabajar juntos en cuatro pilares que, a su juicio, deben guiar la negociación del XI Convenio: competitividad, flexibilidad, resiliencia y estabilidad. El proceso negociador se extenderá hasta el final de 2026.
La dirección ha empezado reconociendo el esfuerzo de la plantilla para mejorar la productividad y completar, en poco más de tres años, la transformación industrial y social de la fábrica. Gracias a ello, desde este año salen de las líneas de Landaben dos nuevos modelos eléctricos, el Škoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross, que se suman a los dos de combustión, el Volkswagen T-Cross y el Taigo.
"Nos impulsa la fuerza de trabajar unidos en equipo y en una misma dirección", ha afirmado el director de Recursos Humanos de Volkswagen Navarra, Friso Strahmann. Según ha señalado, ese trabajo ha permitido seguir siendo competitivos y destacar como planta de fabricación puntera en Europa y dentro del Grupo, aunque también obliga a responder "de forma eficaz a los altos y preocupantes desafíos" que esperan, "sobre todo con los nuevos competidores".
Un Grupo en "uno de los momentos más exigentes de su historia"
La empresa ha explicado que el Grupo atraviesa una situación que condiciona las expectativas de toda la industria automovilística europea y que cada marca y cada planta debe aportar para salir de ella. En ese contexto, ha situado la reducción y optimización de costes como una cuestión clave y ha considerado la negociación del próximo convenio como una parte esencial del proceso. "El Grupo atraviesa uno de los momentos más exigentes de su historia y Volkswagen Navarra no es ajena a ello", ha indicado Strahmann.
Los cuatro pilares de la negociación
El primero es potenciar la competitividad, con foco en la eficiencia y la productividad, una condición que la dirección considera imprescindible para contribuir al objetivo de margen operativo del 9 % sobre ventas que el Grupo se ha fijado para 2030. El segundo es lograr la flexibilidad necesaria para atraer y asegurar nuevos proyectos: con menos modelos y menos capacidad, ha advertido, las plantas competirán por cada adjudicación y solo las más flexibles podrán garantizar su carga de trabajo.
El tercero es reforzar la resiliencia de las operaciones ante un entorno cambiante e impredecible, marcado por los aranceles, la contracción del mercado chino y las oscilaciones de la demanda entre tecnologías de propulsión. El cuarto es afianzar la estabilidad de la plantilla y de las relaciones laborales para asegurar la sostenibilidad de la planta a largo plazo, en un periodo en el que el Grupo ajustará su capacidad y el empleo en otros centros.
La dirección ha pedido a los representantes de los trabajadores que actúen "con unidad, responsabilidad y sentido común" y ha añadido que, desde la posición que ha logrado Volkswagen Navarra, ahora toca responder "con solidaridad y flexibilidad" al esfuerzo inversor realizado por el Grupo en estos años. "Necesitamos consensuar un convenio que nos permita competir por los proyectos de futuro, dar estabilidad a la plantilla y colaborar con la mejora de la situación económica del Grupo", ha concluido Strahmann.
La dirección de Volkswagen Navarra ha mantenido este viernes la tercera reunión con los representantes de los trabajadores para renovar el convenio colectivo de la planta de Landaben. En el encuentro, la empresa ha expuesto el contexto industrial y económico del Grupo Volkswagen y ha llamado a trabajar juntos en cuatro pilares que, a su juicio, deben guiar la negociación del XI Convenio: competitividad, flexibilidad, resiliencia y estabilidad. El proceso negociador se extenderá hasta el final de 2026.
La dirección ha empezado reconociendo el esfuerzo de la plantilla para mejorar la productividad y completar, en poco más de tres años, la transformación industrial y social de la fábrica. Gracias a ello, desde este año salen de las líneas de Landaben dos nuevos modelos eléctricos, el Škoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross, que se suman a los dos de combustión, el Volkswagen T-Cross y el Taigo.
"Nos impulsa la fuerza de trabajar unidos en equipo y en una misma dirección", ha afirmado el director de Recursos Humanos de Volkswagen Navarra, Friso Strahmann. Según ha señalado, ese trabajo ha permitido seguir siendo competitivos y destacar como planta de fabricación puntera en Europa y dentro del Grupo, aunque también obliga a responder "de forma eficaz a los altos y preocupantes desafíos" que esperan, "sobre todo con los nuevos competidores".
Un Grupo en "uno de los momentos más exigentes de su historia"
La empresa ha explicado que el Grupo atraviesa una situación que condiciona las expectativas de toda la industria automovilística europea y que cada marca y cada planta debe aportar para salir de ella. En ese contexto, ha situado la reducción y optimización de costes como una cuestión clave y ha considerado la negociación del próximo convenio como una parte esencial del proceso. "El Grupo atraviesa uno de los momentos más exigentes de su historia y Volkswagen Navarra no es ajena a ello", ha indicado Strahmann.
Los cuatro pilares de la negociación
El primero es potenciar la competitividad, con foco en la eficiencia y la productividad, una condición que la dirección considera imprescindible para contribuir al objetivo de margen operativo del 9 % sobre ventas que el Grupo se ha fijado para 2030. El segundo es lograr la flexibilidad necesaria para atraer y asegurar nuevos proyectos: con menos modelos y menos capacidad, ha advertido, las plantas competirán por cada adjudicación y solo las más flexibles podrán garantizar su carga de trabajo.
El tercero es reforzar la resiliencia de las operaciones ante un entorno cambiante e impredecible, marcado por los aranceles, la contracción del mercado chino y las oscilaciones de la demanda entre tecnologías de propulsión. El cuarto es afianzar la estabilidad de la plantilla y de las relaciones laborales para asegurar la sostenibilidad de la planta a largo plazo, en un periodo en el que el Grupo ajustará su capacidad y el empleo en otros centros.
La dirección ha pedido a los representantes de los trabajadores que actúen "con unidad, responsabilidad y sentido común" y ha añadido que, desde la posición que ha logrado Volkswagen Navarra, ahora toca responder "con solidaridad y flexibilidad" al esfuerzo inversor realizado por el Grupo en estos años. "Necesitamos consensuar un convenio que nos permita competir por los proyectos de futuro, dar estabilidad a la plantilla y colaborar con la mejora de la situación económica del Grupo", ha concluido Strahmann.