Comprar un armario puede llevar unos minutos. Montarlo, bastante más. Esa escena se repite en muchos hogares: las solicitudes de montadores de muebles en Taskia crecieron un 26 % entre enero y agosto de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior.
Primero llega la caja. Después aparecen las tablas, los tornillos y las instrucciones que prometían un montaje sencillo. A veces falta tiempo; otras, herramientas o alguien que ayude a levantar la estructura. Y el plan de estrenar habitación acaba convertido en un fin de semana de montaje.
El mueble puede proceder de una gran cadena, una tienda local o una compra de segunda mano. Para quien necesita ayuda, la pregunta es la misma: quién puede montarlo, cuándo y por cuánto. La compra y el montaje pueden ser dos decisiones distintas.
Esa libertad de elección forma parte de la historia de Taskia, una plataforma española que cumple diez años en 2026. Nació para poner en contacto a personas que necesitan resolver tareas cotidianas con profesionales independientes de su zona. El cliente describe el trabajo, recibe propuestas, conversa con los taskers y elige a quién reservar.
Taskia también mantiene acuerdos con varias tiendas de muebles online para que sus clientes puedan encontrar montador tras la compra. Quienes acceden a través de estas tiendas obtienen un 5 por cierto de descuento en el montaje. Así, las tiendas pueden ofrecer ayuda para el último paso y el cliente puede elegir profesional.
«A mí montar un mueble me parece como hacer un Lego para adultos: disfruto encajando cada pieza. Pero sé que mucha gente abre la caja, ve el manual y piensa: “Hoy no me apetecía hacer un examen de ingeniería”. Para eso también está Taskia», señala Zaloa Urrutikoetxea, CEO de la plataforma.
Un armario puede ser el comienzo. Más adelante quizá haya que colgar una lámpara, arreglar una persiana o buscar ayuda con una reparación en casa. Son tareas distintas, pero todas parten de la misma idea: poder contar con alguien cuando uno no tiene tiempo, herramientas o ganas de pasar el sábado descifrando instrucciones.
Porque una habitación renovada no empieza cuando llega el paquete. Empieza cuando el mueble está montado y el sábado vuelve a ser sábado.










