Con la llegada del otoño comienza una de las etapas más importantes para el cerdo ibérico de bellota: la montanera. Durante estos meses, la dehesa se convierte en el escenario donde los animales viven en libertad y encuentran en las bellotas y las hierbas frescas buena parte de su alimentación. Un proceso estrechamente ligado al origen y a la calidad del producto final.
En Félix de Múrtiga, esta etapa forma parte de una forma de entender el ibérico basada en el respeto por los tiempos naturales, el entorno y la tradición. Sus cerdos disfrutan además de dos montaneras, prolongando su vida en libertad y favoreciendo el desarrollo de una infiltración de grasa fina y equilibrada.
La dehesa y la montanera, dos elementos que marcan la diferencia
Encinas y alcornoques conforman un ecosistema especialmente ligado a la crianza del cerdo ibérico. Con las primeras lluvias del otoño comienza la caída de la bellota y los animales recorren la dehesa buscando este alimento natural junto a las hierbas frescas.
La actividad física, la alimentación y el tiempo que pasan en libertad durante esta fase influyen posteriormente en características tan reconocibles como la infiltración de grasa, la textura y los aromas del jamón.
La montanera no debe entenderse únicamente como una fase de alimentación. Es una parte esencial de un proceso que continúa después con la elaboración y una curación lenta en la Sierra de Jabugo, donde cada pieza evoluciona hasta alcanzar sus características propias.
Del campo a un jamón de bellota 100 % ibérico
Todo ese recorrido encuentra finalmente su expresión en productos como el jamón de bellota 100 % ibérico D.O.P. Jabugo de Félix de Múrtiga, elaborado a partir de cerdos 100 % ibéricos y sometido a un proceso de curación mínimo de 24 meses.
La D.O.P. Jabugo añade además una garantía de origen y certificación a una pieza en la que confluyen raza, alimentación, territorio y saber hacer. Factores que permiten entender por qué detrás de un jamón ibérico existe un proceso mucho más amplio que comienza mucho antes de llegar a la bodega.
Conocer la montanera permite comprender mejor el valor de cada pieza y el trabajo que existe detrás de ella. Quienes quieran descubrir el resultado de este proceso pueden encontrar la selección de jamones ibéricos de Félix de Múrtiga en su tienda online, desde piezas de cebo de campo hasta jamones de bellota 100 % ibéricos con D.O.P. Jabugo.










