El consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, ha asegurado este jueves en el Pleno del Parlamento que la espera media para una primera consulta se sitúa en 130 días en septiembre de 2026, frente a los 153 de enero. Según ha explicado, esto supone una reducción de 23 días, un 15 % menos, y marca "un cambio de tendencia claramente favorable" tras el incremento registrado durante 2024 y parte de 2025.
Domínguez ha respondido a una pregunta de la parlamentaria socialista Maite Esporrín, que ha llevado las listas de espera al Pleno por ser "uno de los principales problemas de la ciudadanía" y por afectar, según ha dicho, a más de 68.000 personas. La parlamentaria ha puesto el acento en que hay pacientes que esperan más de ocho meses para su primera consulta y ha descrito el impacto físico, emocional, social y laboral de esas esperas. Ha reconocido que el Gobierno ha adoptado medidas, pero ha pedido nuevas, entre ellas el uso de la inteligencia artificial para anticipar patrones estacionales de enfermedades y ordenar mejor las citas.
«El mes de agosto siempre sube»
Antes de entrar en los datos de demora, el consejero ha recordado que en agosto la plantilla está a la mitad por vacaciones, reducciones de jornada, permisos y licencias, y que por eso la lista "sube siempre". Ha afirmado que desde 2013 no ha habido ningún agosto en el que haya subido menos de mil consultas. El mejor fue el de 2018, con 1.700 más, y los peores han sido los de la pasada legislatura, 2024 y 2025, con aumentos superiores a las 5.000. Este verano, ha señalado, la demora media se ha mantenido prácticamente igual que en julio, con dos días más, y en septiembre se ha reducido siete días en el conjunto de la red del Servicio Navarro de Salud, según los informes que se han publicado esta semana en la web.
Un problema «que no viene de este verano»
Domínguez ha rechazado que la situación sea reciente y ha recordado que en agosto de 2019 la lista quedó en 40.400 citas pendientes, mientras que en agosto de 2023 era de 65.931. Es decir, 25.500 más, un incremento del 63 %, "pandemia mediante".
En ese periodo, ha cuestionado el acuerdo firmado en 2023 con el Sindicato Médico de Navarra (por sus predecesores del PSN), que incluía una subida de 400 euros al mes a los facultativos "sin objetivo alguno" y un acortamiento de la actividad asistencial en consultas a cinco horas. Según ha dicho, en los últimos tres años apenas ha habido ocho meses de actividad completa y normal, por las huelgas a nivel foral y estatal, a las que también se ha sumado el sindicato médico, los festivos, los veranos y un conflicto complicado esta primavera que redujo de forma drástica la productividad de tarde.
Teledermatología y circuito óptico
El consejero ha defendido que se han tomado "muchas y muy variadas" medidas y que algunas funcionan "de manera excelente". Ha citado la implantación de la teledermatología en todo el sistema, que ha reducido a la mitad la lista de espera de esa especialidad, y el circuito óptico en oftalmología, que ha aliviado la carga de los especialistas. Otras medidas, ha reconocido, tardan más en dar resultados o encuentran reticencias, "porque el cambio nos cuesta a todos", y la presión que soportan los profesionales y los jefes de servicio por la lista de espera "tampoco rema muy a nuestro favor".
Demora frente a citas pendientes
Domínguez ha reprochado a la oposición que prefiera hablar de citas pendientes y que a veces las equipare erróneamente con el número de pacientes. En su opinión, la gestión de la lista "se mide realmente por la demora media, que es lo que mide el tiempo y no la cantidad de consultas". Ha admitido que hay especialidades con una demora alta que se están vigilando "muy de cerca".
El consejero ha asegurado que la lista de espera es lo que le "quita el sueño desde el día uno" y que probablemente lo haga "hasta el último día" en el cargo, pero ha añadido que no va a "tirar la toalla" porque la tendencia está cambiando "después de muchísimo trabajo". Ha cerrado su intervención reprochando a Maite Esporrín que el PSN se quiera "poner de perfil" en un asunto que, según ha dicho, también le atañe como partido de Gobierno.
El consejero de Salud del Gobierno de Navarra, Fernando Domínguez, ha asegurado este jueves en el Pleno del Parlamento que la espera media para una primera consulta se sitúa en 130 días en septiembre de 2026, frente a los 153 de enero. Según ha explicado, esto supone una reducción de 23 días, un 15 % menos, y marca "un cambio de tendencia claramente favorable" tras el incremento registrado durante 2024 y parte de 2025.
Domínguez ha respondido a una pregunta de la parlamentaria socialista Maite Esporrín, que ha llevado las listas de espera al Pleno por ser "uno de los principales problemas de la ciudadanía" y por afectar, según ha dicho, a más de 68.000 personas. La parlamentaria ha puesto el acento en que hay pacientes que esperan más de ocho meses para su primera consulta y ha descrito el impacto físico, emocional, social y laboral de esas esperas. Ha reconocido que el Gobierno ha adoptado medidas, pero ha pedido nuevas, entre ellas el uso de la inteligencia artificial para anticipar patrones estacionales de enfermedades y ordenar mejor las citas.
«El mes de agosto siempre sube»
Antes de entrar en los datos de demora, el consejero ha recordado que en agosto la plantilla está a la mitad por vacaciones, reducciones de jornada, permisos y licencias, y que por eso la lista "sube siempre". Ha afirmado que desde 2013 no ha habido ningún agosto en el que haya subido menos de mil consultas. El mejor fue el de 2018, con 1.700 más, y los peores han sido los de la pasada legislatura, 2024 y 2025, con aumentos superiores a las 5.000. Este verano, ha señalado, la demora media se ha mantenido prácticamente igual que en julio, con dos días más, y en septiembre se ha reducido siete días en el conjunto de la red del Servicio Navarro de Salud, según los informes que se han publicado esta semana en la web.
Un problema «que no viene de este verano»
Domínguez ha rechazado que la situación sea reciente y ha recordado que en agosto de 2019 la lista quedó en 40.400 citas pendientes, mientras que en agosto de 2023 era de 65.931. Es decir, 25.500 más, un incremento del 63 %, "pandemia mediante".
En ese periodo, ha cuestionado el acuerdo firmado en 2023 con el Sindicato Médico de Navarra (por sus predecesores del PSN), que incluía una subida de 400 euros al mes a los facultativos "sin objetivo alguno" y un acortamiento de la actividad asistencial en consultas a cinco horas. Según ha dicho, en los últimos tres años apenas ha habido ocho meses de actividad completa y normal, por las huelgas a nivel foral y estatal, a las que también se ha sumado el sindicato médico, los festivos, los veranos y un conflicto complicado esta primavera que redujo de forma drástica la productividad de tarde.
Teledermatología y circuito óptico
El consejero ha defendido que se han tomado "muchas y muy variadas" medidas y que algunas funcionan "de manera excelente". Ha citado la implantación de la teledermatología en todo el sistema, que ha reducido a la mitad la lista de espera de esa especialidad, y el circuito óptico en oftalmología, que ha aliviado la carga de los especialistas. Otras medidas, ha reconocido, tardan más en dar resultados o encuentran reticencias, "porque el cambio nos cuesta a todos", y la presión que soportan los profesionales y los jefes de servicio por la lista de espera "tampoco rema muy a nuestro favor".
Demora frente a citas pendientes
Domínguez ha reprochado a la oposición que prefiera hablar de citas pendientes y que a veces las equipare erróneamente con el número de pacientes. En su opinión, la gestión de la lista "se mide realmente por la demora media, que es lo que mide el tiempo y no la cantidad de consultas". Ha admitido que hay especialidades con una demora alta que se están vigilando "muy de cerca".
El consejero ha asegurado que la lista de espera es lo que le "quita el sueño desde el día uno" y que probablemente lo haga "hasta el último día" en el cargo, pero ha añadido que no va a "tirar la toalla" porque la tendencia está cambiando "después de muchísimo trabajo". Ha cerrado su intervención reprochando a Maite Esporrín que el PSN se quiera "poner de perfil" en un asunto que, según ha dicho, también le atañe como partido de Gobierno.