Alrededor de un centenar de personas se han concentrado este martes en la plaza del Ayuntamiento de Pamplona en el acto organizado por Aspace Navarra con motivo del Día Mundial de la Parálisis Cerebral. La cita, que ha contado con representantes de varios grupos parlamentarios, ha puesto en primer plano las voces de las personas con parálisis cerebral y de sus familias bajo el lema "El mejor regalo es cuidar sin renunciar".
Navidad adelantada
A las doce del mediodía, los asistentes han compartido unas uvas al ritmo de las campanadas del Ayuntamiento. El gesto, que adelantó simbólicamente la Navidad, buscaba visibilizar la anticipación y la organización que muchas familias necesitan para poder hacer planes.
Durante el acto intervino el vicepresidente de la entidad, Pablo Aldaz, quien defendió que los apoyos deben adaptarse a las necesidades y preferencias de cada persona y mantenerse a lo largo de su vida. Según explicó, contar con ellos permite estudiar, trabajar, disfrutar del ocio y participar en la sociedad, y al mismo tiempo facilita que las familias conserven sus propios proyectos. "Los apoyos adecuados abren oportunidades para la persona y aportan tranquilidad a su entorno", señaló.
Aldaz reclamó además equipos profesionales estables, servicios que acompañen los cambios de etapa y recursos de respiro familiar que lleguen también a quienes viven en el medio rural.
Autonomía, también con grandes necesidades de apoyo
El manifiesto fue leído por personas con discapacidad de la propia entidad. El texto subrayó que la autonomía consiste en poder decidir sobre la propia vida y disponer de los apoyos necesarios para llevar esas decisiones a la práctica, incluso cuando existen grandes necesidades de apoyo.
El testimonio de una madre
El acto concluyó con la intervención de Quinita Lerga, madre de Laura Sanz, una joven con parálisis cerebral atendida en Aspace Navarra. Lerga describió la organización cotidiana que hay detrás de cualquier plan: coordinar horarios, desplazamientos, citas y cuidados, a veces durante todo el día y durante muchos años.
"Los apoyos se notan en cosas muy concretas", afirmó, y citó como ejemplos poder dejar a su familiar con un equipo que conoce su forma de comunicarse, que pueda disfrutar de una actividad de ocio o disponer de un rato para descansar o atender una cita propia.
Lerga recordó que las familias quieren acompañar las decisiones de sus hijos e hijas y que estos tengan oportunidades de desarrollar una vida propia, para lo que necesitan servicios con continuidad, recursos variados y acompañamiento emocional. La falta de apoyos, advirtió, dificulta la conciliación y empuja a muchas familias, especialmente a las madres, a reducir su jornada o dejar su empleo.
Responsabilidad compartida
Con esta campaña del Movimiento ASPACE, la entidad navarra defiende que los cuidados se sostengan sobre una responsabilidad compartida entre familias, administraciones y sociedad, y que el reconocimiento del papel de las familias se traduzca en recursos concretos que garanticen su bienestar y los derechos y la participación de las personas con parálisis cerebral.
Aspace Navarra nació en 1971 por iniciativa de padres y madres y cumple 55 años acompañando a personas con parálisis cerebral y discapacidades afines, y a sus familias. Su trabajo abarca educación, rehabilitación, atención de día, empleo, vivienda, ocio y deporte.
Alrededor de un centenar de personas se han concentrado este martes en la plaza del Ayuntamiento de Pamplona en el acto organizado por Aspace Navarra con motivo del Día Mundial de la Parálisis Cerebral. La cita, que ha contado con representantes de varios grupos parlamentarios, ha puesto en primer plano las voces de las personas con parálisis cerebral y de sus familias bajo el lema "El mejor regalo es cuidar sin renunciar".
Navidad adelantada
A las doce del mediodía, los asistentes han compartido unas uvas al ritmo de las campanadas del Ayuntamiento. El gesto, que adelantó simbólicamente la Navidad, buscaba visibilizar la anticipación y la organización que muchas familias necesitan para poder hacer planes.
Durante el acto intervino el vicepresidente de la entidad, Pablo Aldaz, quien defendió que los apoyos deben adaptarse a las necesidades y preferencias de cada persona y mantenerse a lo largo de su vida. Según explicó, contar con ellos permite estudiar, trabajar, disfrutar del ocio y participar en la sociedad, y al mismo tiempo facilita que las familias conserven sus propios proyectos. "Los apoyos adecuados abren oportunidades para la persona y aportan tranquilidad a su entorno", señaló.
Aldaz reclamó además equipos profesionales estables, servicios que acompañen los cambios de etapa y recursos de respiro familiar que lleguen también a quienes viven en el medio rural.
Autonomía, también con grandes necesidades de apoyo
El manifiesto fue leído por personas con discapacidad de la propia entidad. El texto subrayó que la autonomía consiste en poder decidir sobre la propia vida y disponer de los apoyos necesarios para llevar esas decisiones a la práctica, incluso cuando existen grandes necesidades de apoyo.
El testimonio de una madre
El acto concluyó con la intervención de Quinita Lerga, madre de Laura Sanz, una joven con parálisis cerebral atendida en Aspace Navarra. Lerga describió la organización cotidiana que hay detrás de cualquier plan: coordinar horarios, desplazamientos, citas y cuidados, a veces durante todo el día y durante muchos años.
"Los apoyos se notan en cosas muy concretas", afirmó, y citó como ejemplos poder dejar a su familiar con un equipo que conoce su forma de comunicarse, que pueda disfrutar de una actividad de ocio o disponer de un rato para descansar o atender una cita propia.
Lerga recordó que las familias quieren acompañar las decisiones de sus hijos e hijas y que estos tengan oportunidades de desarrollar una vida propia, para lo que necesitan servicios con continuidad, recursos variados y acompañamiento emocional. La falta de apoyos, advirtió, dificulta la conciliación y empuja a muchas familias, especialmente a las madres, a reducir su jornada o dejar su empleo.
Responsabilidad compartida
Con esta campaña del Movimiento ASPACE, la entidad navarra defiende que los cuidados se sostengan sobre una responsabilidad compartida entre familias, administraciones y sociedad, y que el reconocimiento del papel de las familias se traduzca en recursos concretos que garanticen su bienestar y los derechos y la participación de las personas con parálisis cerebral.
Aspace Navarra nació en 1971 por iniciativa de padres y madres y cumple 55 años acompañando a personas con parálisis cerebral y discapacidades afines, y a sus familias. Su trabajo abarca educación, rehabilitación, atención de día, empleo, vivienda, ocio y deporte.