El entrenador de Osasuna, Jagoba Arrasate, ha calificado de "muy dolorosa" la derrota por 2-1 en Riazor ante el Deportivo, un partido en el que su equipo se adelantó en el marcador pero no logró sostener la ventaja ante un rival que fue a más con los cambios y el empuje de su afición.
Un inicio con "regalos" y un Herrera "brillante"
Arrasate ha explicado que el equipo empezó mal, con "un par de regalos" en los que Sergio Herrera, a su juicio, estuvo "brillante" y mantuvo a Osasuna en el partido. A partir de ahí, ha señalado, los rojillos fueron creciendo, lograron el gol tras una presión alta y terminaron bien el primer tiempo. El técnico ha asegurado que sabían que el Deportivo iba a apretar en la segunda parte y que tenía cambios para modificar el guion del encuentro.
El empate y la falta de balón
El entrenador ha lamentado que el gol local volvió a hacerles "mucho daño". Según ha relatado, el equipo tenía el balón controlado en el centro del campo, lo perdió en una falta "un poco dudosa" y el Deportivo se vio "en volandas" con los cambios y el apoyo de su público. A partir de ese momento, ha admitido, a Osasuna le faltó balón y encadenar secuencias de posesión para poder defender mejor, y ha recordado que cuando se defiende durante tanto tiempo, un detalle puede marcar la diferencia. Ha puesto como ejemplo la última acción, un tres contra dos en la banda en el que el equipo estaba bien ajustado, pero que se resolvió con una acción individual y un buen centro.
El talento del Deportivo y el efecto de Adama
Arrasate ha reconocido el talento del rival, en especial el de los jugadores del centro del campo, como Amatucci, Mario Soriano, Luismi y Yeremay, que, según ha dicho, les sirvieron para superar la presión de Osasuna. También ha destacado los automatismos y la calidad de los cambios del equipo gallego. Cuando Osasuna tuvo el balón, ha añadido, desajustó al Deportivo en juego directo, en jugadas de estrategia y en centros laterales, donde tenían ventaja por envergadura, pero faltó continuidad para evitar que aparecieran los jugadores de talento, sobre todo en el tramo final.
Preguntado por la irrupción de Adama Traoré, el técnico ha explicado que el extremo tiene un rol claro de "agitador" que sale durante media hora y es difícil de parar, por lo que se necesitan ayudas. Por eso, ha indicado, Osasuna introdujo a Rubén García, "el que mejor defiende" de los extremos y "el más listo". Aun así, ha señalado que tenían superioridad incluso en la jugada del gol, pero que Adama resolvió con una acción individual. "Es un gran jugador, un especialista para agitar los partidos, y hoy ha sido determinante", ha afirmado.
La solidez fuera de casa
Arrasate ha reconocido que Osasuna debe corregir su problema defensivo a domicilio: el equipo encajó dos goles en el partido anterior fuera de casa y otros dos en Riazor, esta vez después de haberse adelantado. "Tenemos que empezar a ser más sólidos fuera de casa, porque si no es muy difícil puntuar", ha concluido.
El entrenador de Osasuna, Jagoba Arrasate, ha calificado de "muy dolorosa" la derrota por 2-1 en Riazor ante el Deportivo, un partido en el que su equipo se adelantó en el marcador pero no logró sostener la ventaja ante un rival que fue a más con los cambios y el empuje de su afición.
Un inicio con "regalos" y un Herrera "brillante"
Arrasate ha explicado que el equipo empezó mal, con "un par de regalos" en los que Sergio Herrera, a su juicio, estuvo "brillante" y mantuvo a Osasuna en el partido. A partir de ahí, ha señalado, los rojillos fueron creciendo, lograron el gol tras una presión alta y terminaron bien el primer tiempo. El técnico ha asegurado que sabían que el Deportivo iba a apretar en la segunda parte y que tenía cambios para modificar el guion del encuentro.
El empate y la falta de balón
El entrenador ha lamentado que el gol local volvió a hacerles "mucho daño". Según ha relatado, el equipo tenía el balón controlado en el centro del campo, lo perdió en una falta "un poco dudosa" y el Deportivo se vio "en volandas" con los cambios y el apoyo de su público. A partir de ese momento, ha admitido, a Osasuna le faltó balón y encadenar secuencias de posesión para poder defender mejor, y ha recordado que cuando se defiende durante tanto tiempo, un detalle puede marcar la diferencia. Ha puesto como ejemplo la última acción, un tres contra dos en la banda en el que el equipo estaba bien ajustado, pero que se resolvió con una acción individual y un buen centro.
El talento del Deportivo y el efecto de Adama
Arrasate ha reconocido el talento del rival, en especial el de los jugadores del centro del campo, como Amatucci, Mario Soriano, Luismi y Yeremay, que, según ha dicho, les sirvieron para superar la presión de Osasuna. También ha destacado los automatismos y la calidad de los cambios del equipo gallego. Cuando Osasuna tuvo el balón, ha añadido, desajustó al Deportivo en juego directo, en jugadas de estrategia y en centros laterales, donde tenían ventaja por envergadura, pero faltó continuidad para evitar que aparecieran los jugadores de talento, sobre todo en el tramo final.
Preguntado por la irrupción de Adama Traoré, el técnico ha explicado que el extremo tiene un rol claro de "agitador" que sale durante media hora y es difícil de parar, por lo que se necesitan ayudas. Por eso, ha indicado, Osasuna introdujo a Rubén García, "el que mejor defiende" de los extremos y "el más listo". Aun así, ha señalado que tenían superioridad incluso en la jugada del gol, pero que Adama resolvió con una acción individual. "Es un gran jugador, un especialista para agitar los partidos, y hoy ha sido determinante", ha afirmado.
La solidez fuera de casa
Arrasate ha reconocido que Osasuna debe corregir su problema defensivo a domicilio: el equipo encajó dos goles en el partido anterior fuera de casa y otros dos en Riazor, esta vez después de haberse adelantado. "Tenemos que empezar a ser más sólidos fuera de casa, porque si no es muy difícil puntuar", ha concluido.