Pamplona Actual

Las 108 viviendas protegidas de Maristas, en el aire por decisión de la constructora

La oposición pide la dimisión del concejal de Urbanismo, Joxe Abaurrea y el alcalde asegura que es un asunto privado de la promotora

  • construcción de viviendas en Maristas

Las 108 viviendas protegidas previstas en el antiguo colegio de Maristas, en Pamplona, vuelven a quedar en el aire. Obras Especiales de Navarra (Obenasa) ha comunicado la rescisión unilateral del contrato de obra firmado con la cooperativa Maristas II.

La empresa trasladó su decisión este jueves mediante un burofax remitido al consejo gestor de la cooperativa, que agrupa a las 108 familias adjudicatarias. El contrato se había firmado el 20 de octubre de 2025, tras unas negociaciones para ajustar el presupuesto de construcción a los precios del módulo de vivienda protegida.

El proyecto contempla 77 viviendas de protección oficial (VPO) y 31 de precio tasado (VPT). La construcción debía comenzar este mes de octubre, con los trabajos de demolición en el interior y en la cubierta del antiguo colegio prácticamente terminados.

La decisión ha causado sorpresa entre los cooperativistas. Según señalan medios locales como Diario de Noticias, la última comunicación con la constructora fue el 7 de agosto, cuando se le informó de que los derribos acabarían a finales de septiembre y se la instó a adoptar las medidas necesarias para iniciar la edificación.

La versión de la constructora

Obenasa sostiene que la resolución se debe a una sucesión de incumplimientos y retrasos que habría impedido comenzar la edificación y le habría ocasionado “graves trastornos económicos y organizativos”. Afirma que no puede permanecer indefinidamente vinculada al contrato y que los perjuicios acumulados justifican su decisión.

La constructora no había iniciado todavía la fase de edificación de las viviendas protegidas, aunque sí había participado en la ejecución de las 48 viviendas libres de la promoción.

La cooperativa, por su parte, mantiene que en las comunicaciones intercambiadas hasta ahora Obenasa no había planteado la resolución del contrato. El consejo gestor estudia las consecuencias jurídicas y económicas y las medidas que puede adoptar para que el proyecto siga adelante.

Está prevista una asamblea urgente de los cooperativistas. Las familias también han anunciado que se pondrán en contacto con las instituciones públicas para informarlas de la situación y buscar vías que desbloqueen la promoción.

Un proyecto dividido en dos promociones

La actuación urbanística de Maristas se articuló en dos parcelas diferenciadas: en una se proyectaron las 108 viviendas protegidas y en la otra se construyeron las 48 libres.

El Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) establecía inicialmente que las viviendas protegidas debían ejecutarse antes o de forma simultánea a las libres. Esa condición actuaba como garantía para evitar que solo se completara la parte de mercado libre.

El desfase entre ambas promociones provocó que las 48 viviendas libres terminaran mucho antes. Concluyeron sus obras a finales de agosto de 2025, mientras que las VPO y VPT acumulaban retrasos ligados a la demolición, la financiación y la aprobación del presupuesto de obra.

En enero de 2026, el Ayuntamiento de Pamplona aprobó la modificación del PEAU que permitía desvincular ambos procesos y conceder la licencia de primera ocupación a las viviendas libres. El Consistorio defendió entonces que existían garantías suficientes de que también se levantarían las 108 protegidas.

Las 48 viviendas libres obtuvieron después la autorización municipal para ser ocupadas y fueron entregadas a sus propietarios. Esa decisión municipal es ahora objeto de debate político, tras el abandono de la parte protegida por parte de la constructora.

El Ayuntamiento dice que no tiene competencias

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha señalado esta mañana a los medios de comunicación que el Ayuntamiento no tiene competencias directas sobre la promoción de las viviendas protegidas. Explica que se trata de una actuación privada vinculada a una cooperativa y que depende del Gobierno de Navarra en materia de vivienda protegida.

Asiron ha calificado la decisión de Obenasa de unilateral y ha asegurado que el Consistorio pretende mediar para intentar revertirla. También ha afirmado que el Ayuntamiento estará junto a las 108 familias afectadas y tratará de ayudarlas dentro de sus posibilidades.

El alcalde ha desvinculado la situación actual de la decisión municipal de separar las viviendas libres de las protegidas. Según ha explicado, el compromiso del Ayuntamiento era mantener condicionada la entrega de las libres a la existencia de garantías y a la concesión de las licencias para las VPO. Una vez cumplidas esas condiciones, el Consistorio tramitó las autorizaciones correspondientes.

Críticas de la oposición

UPN ha reclamado la dimisión del concejal delegado de Urbanismo, Jose Abaurrea. Los regionalistas consideran que el Ayuntamiento dio por garantizada la construcción de las viviendas protegidas cuando aprobó desvincularlas de las libres.

El grupo recuerda que, tras la modificación del PEAU, las 48 viviendas libres pudieron ser entregadas y ocupadas, mientras que las 108 protegidas siguen sin haber iniciado su edificación. Acusa al equipo de gobierno de haber ofrecido garantías que finalmente no se han materializado.

 

 

Las 108 viviendas protegidas previstas en el antiguo colegio de Maristas, en Pamplona, vuelven a quedar en el aire. Obras Especiales de Navarra (Obenasa) ha comunicado la rescisión unilateral del contrato de obra firmado con la cooperativa Maristas II.

La empresa trasladó su decisión este jueves mediante un burofax remitido al consejo gestor de la cooperativa, que agrupa a las 108 familias adjudicatarias. El contrato se había firmado el 20 de octubre de 2025, tras unas negociaciones para ajustar el presupuesto de construcción a los precios del módulo de vivienda protegida.

El proyecto contempla 77 viviendas de protección oficial (VPO) y 31 de precio tasado (VPT). La construcción debía comenzar este mes de octubre, con los trabajos de demolición en el interior y en la cubierta del antiguo colegio prácticamente terminados.

La decisión ha causado sorpresa entre los cooperativistas. Según señalan medios locales como Diario de Noticias, la última comunicación con la constructora fue el 7 de agosto, cuando se le informó de que los derribos acabarían a finales de septiembre y se la instó a adoptar las medidas necesarias para iniciar la edificación.

La versión de la constructora

Obenasa sostiene que la resolución se debe a una sucesión de incumplimientos y retrasos que habría impedido comenzar la edificación y le habría ocasionado “graves trastornos económicos y organizativos”. Afirma que no puede permanecer indefinidamente vinculada al contrato y que los perjuicios acumulados justifican su decisión.

La constructora no había iniciado todavía la fase de edificación de las viviendas protegidas, aunque sí había participado en la ejecución de las 48 viviendas libres de la promoción.

La cooperativa, por su parte, mantiene que en las comunicaciones intercambiadas hasta ahora Obenasa no había planteado la resolución del contrato. El consejo gestor estudia las consecuencias jurídicas y económicas y las medidas que puede adoptar para que el proyecto siga adelante.

Está prevista una asamblea urgente de los cooperativistas. Las familias también han anunciado que se pondrán en contacto con las instituciones públicas para informarlas de la situación y buscar vías que desbloqueen la promoción.

Un proyecto dividido en dos promociones

La actuación urbanística de Maristas se articuló en dos parcelas diferenciadas: en una se proyectaron las 108 viviendas protegidas y en la otra se construyeron las 48 libres.

El Plan Especial de Actuación Urbana (PEAU) establecía inicialmente que las viviendas protegidas debían ejecutarse antes o de forma simultánea a las libres. Esa condición actuaba como garantía para evitar que solo se completara la parte de mercado libre.

El desfase entre ambas promociones provocó que las 48 viviendas libres terminaran mucho antes. Concluyeron sus obras a finales de agosto de 2025, mientras que las VPO y VPT acumulaban retrasos ligados a la demolición, la financiación y la aprobación del presupuesto de obra.

En enero de 2026, el Ayuntamiento de Pamplona aprobó la modificación del PEAU que permitía desvincular ambos procesos y conceder la licencia de primera ocupación a las viviendas libres. El Consistorio defendió entonces que existían garantías suficientes de que también se levantarían las 108 protegidas.

Las 48 viviendas libres obtuvieron después la autorización municipal para ser ocupadas y fueron entregadas a sus propietarios. Esa decisión municipal es ahora objeto de debate político, tras el abandono de la parte protegida por parte de la constructora.

El Ayuntamiento dice que no tiene competencias

El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha señalado esta mañana a los medios de comunicación que el Ayuntamiento no tiene competencias directas sobre la promoción de las viviendas protegidas. Explica que se trata de una actuación privada vinculada a una cooperativa y que depende del Gobierno de Navarra en materia de vivienda protegida.

Asiron ha calificado la decisión de Obenasa de unilateral y ha asegurado que el Consistorio pretende mediar para intentar revertirla. También ha afirmado que el Ayuntamiento estará junto a las 108 familias afectadas y tratará de ayudarlas dentro de sus posibilidades.

El alcalde ha desvinculado la situación actual de la decisión municipal de separar las viviendas libres de las protegidas. Según ha explicado, el compromiso del Ayuntamiento era mantener condicionada la entrega de las libres a la existencia de garantías y a la concesión de las licencias para las VPO. Una vez cumplidas esas condiciones, el Consistorio tramitó las autorizaciones correspondientes.

Críticas de la oposición

UPN ha reclamado la dimisión del concejal delegado de Urbanismo, Jose Abaurrea. Los regionalistas consideran que el Ayuntamiento dio por garantizada la construcción de las viviendas protegidas cuando aprobó desvincularlas de las libres.

El grupo recuerda que, tras la modificación del PEAU, las 48 viviendas libres pudieron ser entregadas y ocupadas, mientras que las 108 protegidas siguen sin haber iniciado su edificación. Acusa al equipo de gobierno de haber ofrecido garantías que finalmente no se han materializado.