La venta de entradas físicas para la Carpa Universitaria de Otoño que se celebra dentro de unos días ha generado este martes momentos de tensión en el Sario de la UPNA, con empujones y un pequeño altercado de orden público que ha obligado a intervenir a la Policía Foral.
Según ha podido saber Pamplona Actual, las entradas salían a la venta a las 15.00 horas y las colas se habían formado con varias horas de antelación.
El problema ha sido la desproporción entre la demanda y la oferta. Por lo que se ha podido conocer, había pocas entradas a la venta y bastantes más personas esperando que localidades disponibles. Al abrirse las taquillas, los nervios han ido a más entre quienes aguardaban y se han producido algunos empujones.
Según ha confirmado Policía Foral el aviso se ha comunicado a las 15.30 horas, y hasta el lugar se han desplazado agentes de Seguridad Ciudadana y del Grupo Operativo de Intervención (GOI), los antidisturbios. Ante la evidencia de que no habría entradas para todos, los agentes han ordenado la zona y han desalojado a una parte del público que hacía cola. Se ha permitido permanecer allí solo a las personas que, por número, podían optar a una entrada, mientras que el resto ha tenido que abandonar el lugar.
La situación se ha resuelto de esta forma, y no ha habido detenciones ni la situación ha derivado en altercados graves.
La venta de entradas físicas para la Carpa Universitaria de Otoño que se celebra dentro de unos días ha generado este martes momentos de tensión en el Sario de la UPNA, con empujones y un pequeño altercado de orden público que ha obligado a intervenir a la Policía Foral.
Según ha podido saber Pamplona Actual, las entradas salían a la venta a las 15.00 horas y las colas se habían formado con varias horas de antelación.
El problema ha sido la desproporción entre la demanda y la oferta. Por lo que se ha podido conocer, había pocas entradas a la venta y bastantes más personas esperando que localidades disponibles. Al abrirse las taquillas, los nervios han ido a más entre quienes aguardaban y se han producido algunos empujones.
Según ha confirmado Policía Foral el aviso se ha comunicado a las 15.30 horas, y hasta el lugar se han desplazado agentes de Seguridad Ciudadana y del Grupo Operativo de Intervención (GOI), los antidisturbios. Ante la evidencia de que no habría entradas para todos, los agentes han ordenado la zona y han desalojado a una parte del público que hacía cola. Se ha permitido permanecer allí solo a las personas que, por número, podían optar a una entrada, mientras que el resto ha tenido que abandonar el lugar.
La situación se ha resuelto de esta forma, y no ha habido detenciones ni la situación ha derivado en altercados graves.